- Poderosos asesinan a los que no pueden callar ni comprar
EFE y AFP
VIENA.- El Instituto Internacional de Prensa (IPI), subrayó hoy que es “obligado desafiar” las formas de “silenciar” el periodismo en el nuevo milenio, después que en el último año del siglo XX 56 periodistas y trabajadores de medios de comunicación muriesen de forma violenta en el ejercicio de su profesión.
Esa consideración se expone en el informe “World Press Freedom Review 2000” que la organización de editores y directores de medios de todo el mundo presentó este jueves en Viena.
En su balance sobre la situación del ejercicio del periodismo indica que las “guerras, conflictos internos, golpes de Estado, terrorismo y venganzas personales han desempeñado un papel para asegurar que el nuevo milenio continúa donde acabó el viejo”.
En América, donde murieron 20 periodistas en el 2000, “Colombia ha sustituido a Sierra Leona como el país más peligroso del mundo para practicar el periodismo”, mientras que Asia, con el asesinato de 15 profesionales, “sigue siendo una región que preocupa”.
Rusia es el país europeo más peligroso para trabajar, como lo demuestra la muerte de seis periodistas y el aparente fracaso del Gobierno para investigar adecuadamente esos hechos.
REPRESIÓN E IMPUNIDAD
Para el IPI, el hecho más “inquietante” es que hay aún Gobiernos, grupos e individuos que prefieren silenciar a los periodistas, pues en todo el mundo se emplean diferentes métodos para garantizar que la información, elemento integrante de una democracia, nunca llega a aquellos con derecho a recibirla.
Como resultado de ello, la acción de los gobiernos deja de ser analizada, la corrupción sigue su marcha y los asesinatos se suceden con impunidad, denuncia la organización.
Para el IPI, el periodismo en Latinoamérica se enfrenta a medidas represivas para impedir su ejercicio, incluidas amenazas de muerte que suelen conducir al asesinato y que se han convertido en rutina.
El IPI considera “perturbador” el fracaso de la actuación de gobiernos y policías ante las denuncias de periodistas, porque no se las toman en serio o porque no operan en consecuencia, y asevera que si se estudian los casos de asesinatos, se descubre que esos profesionales habían sido amenazados.
CONFLICTO DE INTERESES
Otro aspecto es que “no hay separación o es escasa entre el poder político y el legislativo en algunos países, lo que lleva a que éste último sea complaciente con el primero”, por lo que “los periodistas no pueden esperar juicios justos”.
A ello se suma el que algunas leyes adoptadas en varios países de Latinoamérica intentan impedir la investigación periodística y evitar la capacidad de escrutinio al Gobierno por parte de los profesionales, asegura el IPI.
En otros países hay “Gobiernos paralelos” militares o de cárteles que actúan desde fuera del poder legítimo, pero que presionan a la opinión pública, afirma el IPI, para el que son el “mayor obstáculo para la democracia en América”.
En opinión de la organización, el cierre de periódicos y emisoras de radio “es otra de las formas favoritas de silenciar a los medios”.
EUROPA TAMBIÉN
En Europa hay Gobiernos que parecen querer silenciar la verdad cuando les es incómoda e incluso con medios drásticos, pues algunos de ellos asesinan a los informadores, otros los acallan a través de la legislación, y se mantiene en muchas partes una “cultura del sigilo”, apoyada por unas redes legislativas que obstaculizan la actividad de los periodistas.
En su Carta de los Derechos Fundamentales, la Unión Europea (UE) confirma el derecho a la libertad de expresión, pero en algunos países que profesan su arraigo a valores democráticos se observa una discrepancia entre ese compromiso y los hechos.
El IPI recuerda que hubo actos de violencia contra periodistas en España, donde un columnista fue asesinado por ETA, y otros fueron blanco de atentados con bomba.
En Europa Central y del Este, centenares de periodistas han sido demandados pretextando calumnia y difamación.
AFRICA, ASIA Y OCEANÍA
El IPI indica respecto a África que aunque hubo menos muertes, todavía hay muchos Gobiernos con un profundo rechazo a la prensa, como los de Costa de Marfil, Liberia y Malawi, en los que se utiliza a la Policía y a los militares para intimidar a sus profesionales.
En Asia, muchos de sus Gobiernos esperan obediencia y sumisión de los periodistas y están dispuestos a actuar duramente si rehúsan comportarse como indica una ley no escrita.
Dos intentos de golpe de Estado en Oceanía (Fiji y las islas Salomón), demostraron que los medios son objetivos en épocas de crisis.
CAMAROGRAFO MUERE CUMPLIENDO SU DEBER
LONDRES.- Un camarógrafo británico, Kerem Lawton, de APTN (Associated Press Television News), fue muerto este jueves por disparos de obús cerca del poblado de Krivenik, en Kosovo, cercano a la localidad macedonia de Gracani, anunció un portavoz de la televisión estadounidense.
El periodista había sido evacuado en helicóptero hacia el hospital de Camp Bondsteel, donde está emplazado el estado mayor del ejército de Estados Unidos en Kosovo.
El ataque con obuses, que ocurrió el jueves en la mañana, provocó al menos tres muertos, entre ellos el periodista, y unos veinte heridos.
El portavoz del ministro macedonio de Defensa, Georgi Trendafilov, desmintió este jueves que un obús que mató a dos civiles y a un camarógrafo británico en Kosovo fuera disparado por las fuerzas macedonias.
“Rechazamos completamente la posibilidad que alguno de nuestros medios (militares) haya sido utilizado contra el territorio de Kosovo desde el área que rodea al poblado de Gracani”, recalcó Trendafilov.