Increíble y bochornosa es la nueva posición del Presidente Alemán al querer negociar la soberanía de Nicaragua. Obviamente se ha dado cuenta que le va a ir mal en la Corte Internacional de la Haya, se ha dado cuenta que no tiene bases ni pruebas para defender su posición. Es por eso que ahora está dispuesto a negociar lo que nunca le ha pertenecido. Hubiera sido mejor tratar con Honduras directamente antes que unirse a El Salvador en contra de Honduras para tratar de cerrarle la salida al Pacífico. Alemán ha cometido un grave error y con él ha dañado severamente las relaciones con un país que ha dado la mano al pueblo nicaragüense. Anteriormente escribí a su periódico para expresarles que la situación de Nicaragua es muy diferente a la situación de El Salvador.
Nicaragua tiene futuro, El Salvador necesita exportar gente y para ello han encargado los servicios de Alemán para atacar a Honduras. Al señor Alemán y a sus seguidores sólo me resta decirles que: “quien mal anda, mal acaba”. Se lo dice alguien que quiere mucho a Nicaragua y a todo Centroamérica. Lo que busca el presidente salvadoreño no es la unión de Centroamérica, sino que dominarla. La unión de Centroamérica debe estar basada en el respeto mutuo entre nuestros pueblos, el dominar a Centroamérica no lo permitiremos. “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Mark Castro
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