Motores dominaron la Bolívar

Pablo Fletes [email protected] A como ha ocurrido solamente dos veces en los últimos dos años, el rugir de los motores, la velocidad y el suspenso se apoderaron todo un día de la pista de la Avenida Bolívar, con la realización de la tercera edición del Grand Prix Managua, una carrera de autos dirigida por el […]

Pablo Fletes [email protected]

A como ha ocurrido solamente dos veces en los últimos dos años, el rugir de los motores, la velocidad y el suspenso se apoderaron todo un día de la pista de la Avenida Bolívar, con la realización de la tercera edición del Grand Prix Managua, una carrera de autos dirigida por el activista y político Alejandro Fiallos y su organización del mismo nombre.

Fiallos llevó nuevamente a escena esta carrera con el respaldo de una buena cantidad de patrocinadores y como ha sido la tónica la disputa estuvo centrada en la categoría taxis, donde el ganador fue el profesional del volante Douglas Medina Tinoco.

Medina Tinoco recibió los aplausos de los miles de aficionados que abarrotaron el improvisado circuito capitalino, pero lo más importante para él fue que merecedor del gran premio del día: un carro nuevo marca Hiunday, que seguramente le servirá para ampliar su negocio.

A bordo de su taxi marca Chevrolet, Medina se coronó superando el esfuerzo de 36 pilotos, con un tiempo de 7 minutos, 36 segundos y 47 centésimas.

Estos números le permitieron superar a Elvis Torres (7:36.39) y Wilber Quezada (7:39.94) que se tuvieron que conformar con los puestos 2 y 3, y una serie de premios de menor valía con referencia al auto nuevo que se adjudicó Medina.

Pero los aficionados no solamente disfrutaron con observar el desempeño de los competidores. También sufrieron y vivieron momentos de mucha tensión y angustia, cuando varios competidores perdieron el control de sus máquinas o salían de circulación por inesperados perfectos mecánicos en el transcurso de los heats.

El circuito de la Avenida Bolívar no presta las mínimas condiciones de seguridad para un evento de este tipo, sin embargo es el único escenario con que se cuenta para organizar este tiempo de arriesgadas competencias.

Este tercer “Grand Prix” fue una jornada extensa y agotadora, producto del implacable Sol que cubrió la capital, sin embargo la afición disfrutó a lo grande con un evento que únicamente se puede observar cada año por el esfuerzo de Fiallos y su equipo de trabajo.  

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