- “Cada año, en todo el mundo se cometen 45 millones de abortos”, dijo el embajador del Vaticano en Naciones Unidas, Cardenal Renato Martino
- Alemán promete vetar el Código Penal u otra ley que contemple
el aborto
William Briones Loáisiga [email protected]
La Iglesia Católica a través del embajador del Vaticano en Naciones Unidas, Cardenal Renato Martino, quien ofició una homilía ayer en el Estadio Nacional de Béisbol, en celebración del Día Nacional del Niño por Nacer, hizo un vehemente llamado a proteger la vida humana desde su concepción hasta la muerte.
Por su parte, el Presidente Arnoldo Alemán, quien asistió a la celebración, prometió vetar el Código Penal u otra ley que contemple el aborto, luego de escuchar la homilía de Martino.
“Toda ley que se presentara favoreciendo el aborto, el Presidente Alemán la vetaría”, insistió el mandatario, al tiempo que dijo creer que todo bebé “desde que está en el vientre materno tiene el derecho de nacer y el Estado a protegerlo”.
Durante la homilía en la que participó la jerarquía de la Iglesia Católica, Martino destacó que los valores religiosos no se limitan a la moral y creencias personales. “El principio fundamental de la sociedad es la dignidad y el bienestar de cada individuo. Los que consideramos sagrada la vida humana, tenemos el deber de protegerla y afianzarla en todas las etapas de su desarrollo, desde su concepción, hasta la muerte natural”, expresó ante miles de feligreses.
“El hecho que millones de niños sean asesinados cada día en todo el mundo, por medio del aborto, es escandaloso. Cada año, en todo el mundo se cometen 45 millones de abortos, es un horror. Solamente en los Estados Unidos son 1,200,000 los abortos que se hacen; sin embargo, lo que más molesta es que la Ley Civil se considere neutral, cuando la vida inocente está siendo atacada”, expresó.
EL ESTADO TIENE RESPONSABILIDADES
Aseguró que la oposición de la Iglesia al aborto se basa en el concepto que el Vaticano tiene del Estado y la sociedad. “El Estado tiene responsabilidades morales positivas, no es simplemente un árbitro neutral, tampoco se limita su función a mitigar el mal. La responsabilidad del Estado incluye tanto la protección de la vida inocente contra cualquier ataque como el fortalecimiento de la vida humana, en cualquier etapa de su desarrollo”, demandó.
El embajador del Vaticano aseguró que “la necesidad de un análisis moral en las políticas nacionales que afectan nuestras vidas, tiene sus raíces en el carácter de las gestiones que hemos enfrentado en las dos últimas décadas del siglo XX. Ya sea que hablemos de la guerra atómica, la pena de muerte o el aborto”.
“La vida humana es social, por lo cual se debe desarrollar la clase de ambiente social que proteja y asegure su desarrollo”, dijo el religioso.
RECLAMO ES POSICION RACIONAL
El Cardenal Martino expresó que en una sociedad donde se practica el aborto, “las implicaciones para la moral y el derecho son aterradoras. Esas cuestiones tomadas de la teología católica no están restringidas en su aplicación para la comunidad de fe. Son verdades de orden moral y político, fundamentales para nuestro legado Constitucional. La oposición al aborto no es un reclamo sectario, sino una posición racional y reflexiva, que toda persona de buena voluntad puede considerar”.
“Uno de los principios centrales de la misión cristiana es el cumplimiento del mandamiento que nos llama amar a los más pequeños de entre nosotros. El aborto ataca todo el orden moral, y no sólo una perspectiva religiosa de la moral”, aseguró.
“El ataque al aborto es un imperativo humano y moral, no es exclusivamente una creencia católica. Está basado en la convicción de que el Derecho Civil y la política social deben estar sujetos al análisis moral”, agregó.
JOVEN DESAFIO AL ABORTO
Durante el acto, una jovencita de 19 años de edad, estudiante universitaria de nombre María Belén, testimonió de las vicisitudes y presiones que afrontó al resultar embarazada de su novio, quien desconoció al bebé, pero ella en vez de abortarlo dio a luz al infante que ahora tiene dos meses de nacido.