Edgard Rodriguez C. [email protected]
El giro de Vicente Padilla ha sido dramático y espectacular. Y mejor aún, ha ocurrido en el momento preciso.
A través de su poderosa bola rápida, un slider que se desploma con brusquedad en las proximidades del homeplate y sobre todo, un agudizado control, el chinandegano salió de la “zona de peligro” como ha dicho Bob Brookover, del Philadelphia Inquirer, para convertirse en una esperanza clave en el retocado bullpen de los Filis.
Este Padilla certero y por momentos temerario, es el mismo que pasó por nuestra liga y que hasta hace unos días, lució cancaneante, mientras ponía en peligro su permanencia en el equipo. Sin embargo justo cuando llegó al momento de apretar para asegurarse un espacio, Vicente ha estado ahí, veloz, potente y preciso.
Padilla se fue de nuestro país con la proyección de quedarse entre los 25 del roster… No obstante, necesitaba ratificar su puesto con una buena actuación en el spring training. Y al inicio, daba la impresión que no lo conseguiría, mientras se enfocaba en la búsqueda de control, el factor clave para el éxito
La idea era trabajar para hacerle lanzar todos sus disparos de la misma forma, es decir, desde el mismo ángulo, con el objetivo de no revelar con cuál de ellos venía en cada momento. Vicente lanzaba recta por encima y el slider por el lado. Ahora todo viene por el mismo lado y con un control mejorado, la dificultad se incrementa para el bateador.
Pero el nica es esencialmente un lanzador de poder. Sin embargo, lo más importante es que ha comprendido plenamente que no hay chance de triunfar en las Mayores si esa fortaleza no va de la mano con el control. ¿Recuerdan a Rob Dibble?.. Ese lanzaba a 100 millas y fue fugaz porque le faltaba “acompañamiento” a su recta.
Después de seis trabajos, Padilla tiene 0-2 y 4.50, pero en sus últimas cuatro apariciones ha estado impecable. Tanto así, que acumula 5 innings, sin carreras y con 9 ponches, en una demostración precisa de su recuperación técnica y emocional, mientras recarga sus baterías para el despegue de la temporada este próximo dos de abril.
A juzgar por lo que muestran sus trabajos, Vicente no sólo está sacando del roster de 25 a Wayne Gomes, sino que además le está ganando la batalla a Ricky Bottalico como el “preparador” del conjunto. Aunque hay que decir a favor de Bottalico, que tiene más expeciencia y antecedentes y eso tiene su valor específico.
Padilla salió de aquí con el objetivo de colarse en el equipo. Lo ha conseguido. Ahora trabaja para ser el “preparador”. Quizá no lo consiga necesariamente al inicio de la liga, pero no nos asustemos si termina la compaña como el cerrador de los Filis, un rol que tarde o temprano debe llegar a desempeñar. Tiene con qué.