Martha Danelia Corea [email protected]
En los próximos días entrará en vigencia la Norma Técnica de la Leche Pasteurizada que establece los requisitos que debe cumplir la leche pasteurizada para salir al mercado nicaragüense, indicaron fuentes oficiales al ser consultadas acerca del uso excesivo de leche en polvo y grasas en la elaboración del producto, según denuncias emitidas a este rotativo por algunos consumidores.
Dicha norma fue consensuada con todos los sectores involucrados y entrará en vigencia en los próximos días, una vez que sea publicada en La Gaceta, diario oficial.
“Como en Nicaragua no está prohibida la reconstitución de la leche, a partir de eso el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) junto con productores, plantas industriales y Ministerio de Fomento, elaboró la norma de la leche pasteurizada y tiene como objeto reglamentar el procesamiento de la leche pasteurizada en Nicaragua”, explicó Diego Velásquez, jefe de inspección y certificación del Mag-For.
Una de las partes importantes de la norma es que establece las características fisicoquímicas tanto de la leche estandarizada como de la leche descremada, semidescremada y las características microbiológicas de la leche pasteurizada.
Otro aspecto importante de la norma es que no se permite la venta al público de leche reconstituida o recombinada como leche entera, descremada y semidescremada.
“Por ejemplo, que en un empaque te diga que es leche entera o leche entera íntegra descremada o semidescremada cuando en realidad es leche reconstituida, eso lo prohíbe la norma aunque no prohíbe la reconstituida porque podés vender poniéndole en la etiqueta que la leche es reconstituida con su porcentaje. En el etiquetado debe especificar el tipo de leche según su caso. (Es decir), si es pasteurizada, descremada, semidescremada, constituida, recombinada”, dijo Velásquez.
En sus condiciones generales establece que la leche entera o íntegra se debe someter a un proceso de limpieza antes de la pasteurización, igual, la leche pasteurizada debe presentar un aspecto normal, estar limpia y libre de calostro, conservantes (formaldehído, agua oxigenada, hipoclorito, cloraminas, dicromato de potasio) y adulterantes (harinas, almidones, sacarosa, cloruros), neutralizantes, colorantes, antibióticos, drogas, materias extrañas y sabores u olores objetables o extraños.
PARMALAT JUSTIFICA
Las denuncias llegadas a LA PRENSA por consumidores que solicitaron el anonimato indicaban que la empresa Parmalat-La Perfecta estaba haciendo uso excesivo de leche en polvo y grasas para elaborar la leche pasteurizada, situación que a través de una carta justificó el gerente general de la empresa, Aldo Camorani.
“Estamos obligados a reconstituir leche en polvo; porque de acuerdo a nuestra demanda, en el país no existe la suficiente producción de leche fluida calidad AR (superior refrigerada) para ser procesada”, reza la carta.
Agrega Camorani: “La tarea mía a lo inmediato, es que en el plazo aproximadamente de tres meses, estaremos acopiando la cantidad de leche fluida AR, que nos demanda el mercado… para la empresa, el proceso de reconstitución de leche en polvo tiene mayores costos que el proceso de la leche fluida”, indica la misiva.
Asegura que “Parmalat Nicaragua, de forma definitiva, no está importando leche en polvo de ningún país europeo”, en alusión a la amenaza que significan los productos de origen animal procedentes de Europa ante la epidemia de aftosa que se desarrolla en aquel continente.
DEFINICIONES DE LA NORMA
Leche entera o íntegra: es el producto no alterado, no adulterado del ordeño higiénico, regular, completo e ininterrumpido de vacas sanas, que no contenga calostro y que esté exento de color, olor, sabor y consistencias anormales.
Leche cruda: es la que ha sido sometida a un tratamiento térmico o a una acción del calor.
Leche estandarizada: es aquella cuyo porcentaje de grasa ha sido alterado, pudiendo ser mayor o menor que el que tenía originalmente y debe tener como mínimo un 3 por ciento de grasa y 8.5 por ciento de sólidos no grasos.
Leche pasteurizada: es aquella íntegra o entera, semidescremada o descremada, que ha sido sometida a un tratamiento térmico específico y por un tiempo determinado que asegura la total destrucción de los organismos patógenos que pueda contener y casi la totalidad de los organismos no patógenos, sin alterar en forma considerable su composición, sabor ni valor nutritivo.
Leche semidescremada: es aquella cuyo contenido de grasa es mayor de 0.5 por ciento y menor que tres por ciento.
Leche descremada: es aquella cuyo contenido de grasa es de 0.5 por ciento o menos.
Leche reconstituida: es el producto uniforme que se obtiene, mediante un proceso apropiado de incorporación a la leche en polvo (entera, semidescremada o descremada) de la cantidad necesaria de agua potable, adicionándole o no grasa deshidratada de leche o grasa butírica a fin de que presente características fisicoquímicas similares a la de la leche líquida correspondiente.