En realidad no hubo error en la publicación del artículo del señor Campbell. Lo que pasó fue que le hicimos unos breves recortes para que pudiera alcanzar.
Lamentamos la molestia que causamos al articulista, pero no tuvimos alternativa. Y aprovechamos la oportunidad para recomendar a nuestros colaboradores que escriban menos extensos sus artículos para no tener que recortarlos o dejarlos sin publicar.