Los períodos presidenciales en USA son de 4 años, por eso existe la reelección. En Nicaragua el problema es que el período es de 5 años y si lo multiplicamos por dos nos daría una década con una sola persona. El problema es un poco psicológico, porque los políticos de Nicaragua no se conforman con perder el poder una vez que lo obtuvieron. Habría que recomendar a los presidentes salientes terapias psicológicas de adaptación a la vida civil, con excepción de doña Violeta que ha probado no necesitar de esa ayuda psicológica.
Adela Alvarez
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