La calidad del hato nicaragüense sigue amenazada por la ausencia parcial de infraestructura sanitaria.

Sector pecuario carece de infraestructura sanitaria

Especialista hace un llamado para que se resuelva situación en corto plazo Eva García/Especial para LA [email protected] “El enfoque tecnológico es el impacto más importante en la producción bovina. En Nicaragua, desde el punto de vista sanitario, no existe la infraestructura necesaria para garantizar programas de salud animal”. Así aseguró Jorge Romero, director del Centro […]

  • Especialista hace un llamado para que se resuelva situación en corto plazo

Eva García/Especial para LA [email protected]

“El enfoque tecnológico es el impacto más importante en la producción bovina. En Nicaragua, desde el punto de vista sanitario, no existe la infraestructura necesaria para garantizar programas de salud animal”.

Así aseguró Jorge Romero, director del Centro de Diagnóstico e Investigaciones Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), durante la cátedra abierta del Departamento de Ciencias Agrarias de la Facultad de Ciencia y Tecnología del Ambiente de la UCA.

Según Romero, este es un problema que se tiene que enfrentar, máxime cuando en el país no se gradúan veterinarios desde 1974. En su opinión, lo primero que se debe hacer es trabajar con la eficiencia reproductiva poblacional, el cual es el elemento de mayor impacto en la producción de carne.

“El modelo para producción de terneros no debe darse de forma caprichosa, sino que debe de adaptarse al medio ambiente. De lo contrario se tendrían que acondicionar, al mismo medio ambiente, para una efectiva reproducción de bovinos”, manifestó.

Según el especialista, el medio perfecto para la producción de bovinos es el intelectual, es decir, aquel que se planifica y busca explotar sólo lo que se adapta al ambiente.

“En la medida en que se pueda cambiar el ambiente parcialmente, planificando las condiciones de manejo, se podrá tener pretensiones de usar una genética más productiva, lo que nos permitirá pasar de animales más rústicos a más finos, sin sufrir las consecuencias de enfermedades o trastornos por desadaptación”, expresó.

“En Nicaragua varias universidades están abriendo carreras relacionadas a este tema. Están en la búsqueda de identificar las profesiones en el área agropecuaria que permitan encaminar todo lo técnico al campo. Si bien es cierto que se necesitan profesionales en esta materia, la sociedad no paga bien al técnico agropecuario y es por ello que los jóvenes no tienen grandes expectativas al involucrarse con esta área”, manifestó el especialista.

Romero impartió un curso de postgrado, como fruto del convenio entre la Universidad de La Plata y la UCA, que abarca esencialmente apoyo técnico en el área de salud animal.

Sin embargo, se pretende sentar las bases para crear un Centro de Diagnóstico para Investigaciones Veterinarias para apoyar a los productores y campesinos del país. El especialista enfatizó, que para echar a andar este proyecto lo más pronto posible se necesita financiamiento.

RECOMENDACIONES

La mayor manera de aprovechar el pasto es implementar baja carga cuando no haya suficiente y aumentar la cantidad de vacas en el campo, cuando el pasto sea abundante. “Cualitativamente el pasto debe tener hidrato de carbono, proteínas y fibras. Un equilibrio de estos componentes hace que el pasto se digiera normalmente y que sea aprovechable energéticamente”, explicó Romero.

Para planificar la reproducción bovina es muy importante saber el período en que se puede restringir la alimentación del animal y tratar de que coincida con la época en que haya mayor oferta de pasto. Lo normal es calcular que las vacas paran en invierno, para no enfrentar la escasez de follaje.

Una vaca tiene que consumir, normalmente 3 mil 500 kilos de materia seca por año. Si ésta tiene un ternero, deberá consumir 14 kilos por día, pero habrá un momento en que se podrá mantener con 7 kilos sin que se resienta la producción.

Unas vacas envejecen a los 8 años y otras a los 15. Es decir, que el envejecimiento del bovino está íntimamente relacionado a su dentadura. Mientras más resistentes sea ésta, más largo será su período de envejecimiento.

Este problema puede resolverse con una prótesis dental. De esta forma la vaca será productiva 3 ó 4 años más. El obstáculo que enfrentan los productores en este tipo de situación, es que el reemplazo de la dentadura por la prótesis, es un tratamiento muy caro.  

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