- Buscando a Tito y Mosley, De la
Hoya podría entrar en un campo minado
Edgard Tijerino M. [email protected]
Después de ver el crecimiento de Tito Trinidad contra Reid y Vargas, y comprobar la voracidad incontrolable de Shane Mosley, uno piensa que el mejor consejo para Oscar De la Hoya, es evitar encontrarse con cualquiera de ellos en cualquier esquina.
De la Hoya que regresa al ring el 23 de marzo en el MGM, contra el valiente y esforzado Arturo Gatti, de emocionantes recuerdos por sus peleas con Iván Robinson, debe huir de las 147 libras para no verse obligado a una inútil revancha con Mosley, cada vez más veloz, más preciso, más destructivo, más próximo a Ray “Sugar” Robinson, pero al mismo tiempo, debe tener cuidado de no coincidir con Trinidad en las 154 libras… Es decir, que lo más prudente es que espere la desaparición de Tito de los superwelters cuando vaya en busca del cinturón mediano.
Trinidad en 160, De la Hoya en 154 y Mosley en 147, permite tener a tres supercampeones al mismo tiempo, con Roy Jones más arriba y Mayweather detrás junto con Hamed… ¡Qué clase de listado!… Todos con etiqueta de futuros miembros del Salón de la Fama en Canastota.
El campeón de peso welter del Consejo Mundial de Boxeo, Shane Mosley, luciendo más aterrorizante e invencible que nunca, apoyó su argumento de que no sólo es el mejor en su división, sino el mejor peleador libra por libra del mundo con una completa y devastadora actuación contra Shanan Taylor en el Hotel Caesars Palace en Las Vegas.
En 154 libras, frente a David Reid y Fernando Vargas, ambos invictos, Tito Trinidad lució inmenso, demostrando que conservaba su poder… En las dos peleas, el alarde ofensivo de Trinidad fue sencillamente impresionante.
SIN SALIDA
De la Hoya contra Tito sería algo parecido en 154 y no se diga en 160, a lo que vimos de Argüello contra Pryor, en tanto, con Mosley, necesitaría más velocidad y resistencia para sostener un ritmo agotador.
La escogencia de Gatti parece ser correcta para un resurgimiento de Oscar… Es un peleador hecho a la medida para el lucimiento del muchacho dorado, y lo dejaría en ruta a tomar compromisos fuertes, pero no con Trinidad y con Mosley.
Eso complicaría innecesariamente su futuro, el cual, debe ser manejado con mucha habilidad para sacarle el máximo provecho a su capacidad de atracción.