Xiomara Chamorro [email protected]
Pedro Solórzano decidió ayer hablar con los medios de comunicación, después de mes y medio de haberse retirado del ambiente político con su renuncia a la presidencia del Partido Conservador.
Asegura que no tiene ningún rencor por sus antiguos correligionarios, pero siente que no fue apreciado por los conservadores a pesar de sus aportes.
“Tengo el apoyo de los carretoneros y del gran capital”, dice Solórzano al referirse al impulso que le dio a su otrora organización.
¿Cuál sería el objetivo de este retorno a la vida política del país?
He estado abocado única y exclusivamente a conseguir el sobreseimiento definitivo de la Corte. Se probó que el caso Solectra fue un montaje político, una confabulación tutifruti rojo-rojo y negro y verde, porque en el caso Solectra ni la Procuraduría ni la Alcaldía se dieron por ofendidas y después había 22 testigos y ninguno dijo que Solórzano tenía que ver en el caso, entonces para la otra semana puedo esperar el sobreseimiento y ahí tengo que reflexionar sobre qué es lo que voy a hacer.
¿Qué le hace suponer que el sobreseimiento estará la próxima semana?
Porque se cumplen los 30 días del recurso de amparo y al no tener una acusación en mi contra, espero que el resultado sea positivo.
¿No teme que exista un interés por demorar su sobreseimiento hasta después de la fecha de inscripciones de candidatos en el calendario electoral?
Es una posibilidad. Se ha hablado de que éste es un caso político, así lo creo y todo puede suceder.
Supongamos que tiene el sobreseimiento, ¿qué hará con esa libertad?.
Evaluaría con mi familia y con mis amigos cercanos si me conviene volver a la vida política.
Se ha hablado que puede aliarse con los liberales.
He sido un coleccionista de cargos, pude haber sido alcalde y ya se vio lo que me sucedió con “Viva Managua”. Después los liberales me ofrecieron la Alcaldía y no la acepté…
También se ha hablado de una alianza con el FSLN.
Con nadie del Frente he hablado.
Pero, ¿respaldaría a Bolaños?.
Bolaños es muy demócrata y un tiene un vínculo personal conmigo y ha hecho cosas buenas por mí: Me prestó el Estadio para el Ben Hur en el 97; me dio explicaciones por lo de la “raya”, me llamó a su casa y me explicó el asunto de manera muy educada y con el caso Solectra se pronunció en forma contundente en apoyo a mi persona. Además estudió con mi padre con quien tenían una gran amistad. Enrique Bolaños es un candidato excelente y si voy a hacer algo con Bolaños no lo sé, pero no lo descarto.
¿Cargos electorales?. Se ha hablado de una fórmula Bolaños-Solórzano.
He oído de eso, pero a mí no se me ha hecho ningún ofrecimiento oficial, así como con los sandinistas. Me imagino que estos comentarios son por causa de la popularidad que me ha dado el pueblo de Nicaragua.
¿Entonces la alternativa es apoyar a Bolaños?.
Estoy preocupado por el rumbo de la democracia en el país y si puedo servir para que prevalezca la democracia, estaría a la orden.
¿Para respaldar a Bolaños?
Sí, a Bolaños.
¿Qué pasó con la raya?
La raya fue una coyuntura política y no me arrepiento de haberla promovido, pero en las elecciones municipales se vio que sólo el 14 por ciento está contra el pacto, porque la mayoría votó por el FSLN y el PLC.
¿Y cuál es la nueva coyuntura?
Estoy todavía seguro que existe una raya muy peligrosa donde de un lado de la raya está el totalitarismo y del otro la democracia.
¿Qué oportunidad cree que tiene el Partido Conservador en estas elecciones?
A mi modo de ver el Partido Conservador tenía popularidad, plata y afinidad con los medios, pero después de las elecciones municipales quedó al desnudo que hacían falta cinco cosas: Organización, mística, disciplina, unidad y presencia en el CSE. Al no tener esto, las posibilidades con un candidato que no es del agrado de los nicas, según las encuestas, es muy baja. Es muy difícil que pasen las etapas traumáticas como son las firmas o que lleguen a lograr el cuatro por ciento en las elecciones. Tomaron la decisión kamikazi, fue un suicido político elegir irse con Noel Vidaurre.
¿Qué pasó con la Gran Alianza?
Esa misma opción era la gran alianza de doña Violeta que fue la que yo empujé, pero el partido estaba diseñado para llevar la candidatura de Vidaurre, era un embudo, sin importar que no era el candidato ideal.
¿Pero a qué atribuye el éxito de Vidaurre dentro del partido?.
Él fue el que puso de dedo a los convencionales y candidatos a diputados y hay incondicionalidades por esa repartición de puestos.
¿Qué posibilidad hay que usted logre crear un movimiento de opinión que obligara a Vidaurre a declinar su candidatura?.
En el partido lo veo difícil, porque el tiempo que estuve ahí yo le llevé muchas cosas buenas al partido, pero no fui apreciado por gente obsesionada por fidelidades oportunistas, sin importar lo que decían las encuestas, donde se demostraba que se necesitaba a nueve Noeles para llegar a donde estaba Pedro y no les importó.