EFE
MOSCU.- Miles de funcionarios y especialistas rusos participarán en el inminente hundimiento de la estación orbital Mir en el Océano Pacífico, anunció ayer Víctor Blágov, director adjunto del Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia (CCVE).
En las maniobras directas para hundir el ingenio trabajarán varios centenares de expertos del CCVE.
Desde el pasado mes de febrero, en jornada permanente trabajan las estaciones de radar y seguimiento de naves espaciales desde la región de Kaliningrado, la zona más occidental del país, hasta la península de Kamchatka, en el Extremo Oriente.
Los sistemas de radar y los satélites espías del Ministerio ruso de Defensa también suministrarán al CCVE valiosa información sobre la trayectoria de la Mir en la etapa final de su caída en una zona del Pacífico entre Nueva Zelanda y América del Sur. Según los científicos, la Mir todavía debe bajar 18.5 kilómetros hasta alcanzar la órbita crítica de 220 kilómetros de altura, punto escogido para el hundimiento en el Pacífico.