- Veinte años después, Steadman Fagoth prefiere no recordar las acusaciones que la DGSE formuló en su contra, en 1981
Roberto Fonseca L./Especial para La [email protected]
A Steadman Fagoth, dirigente mískito, el pasado lo incomoda, tanto como si se sentara sobre un muro de plantas de veranera. Veinte años atrás, en febrero de 1981, la extinta Seguridad del Estado (DGSE) lo arrestó bajo la acusación de incitar un “movimiento separatista” en la Costa Atlántica y de haber sido un “agente” de la seguridad somocista, la OSN.
Días después, el 19 de marzo, el Consejo de Estado (el Poder Legislativo) le retiró la inmunidad a Fagoth, bajo los mismos cargos. Posteriormente, huyó a Honduras y dirigió, junto a otros, la guerrilla indígena antisandinista.
Hoy, paradójicamente, quienes lo acusaron de ser “oreja”, constituyen sus aliados políticos en los comicios generales próximos.
El gobierno sandinista, veinte años atrás, te acusó de ser informante de la Oficina de Seguridad de Somoza (la OSN), bajo el seudónimo de Saúl Torres, y como pruebas se mostraron cartas tuyas enviadas a Bayardo Jirón. ¿Qué hay alrededor de eso?
Es (fue) un montaje, un montaje… Yo tuve acercamiento con (Anastasio) Somoza pero fue para otros asuntos, no políticos, era alrededor de los planteamientos que comenzábamos a hacer dentro del Movimiento Indígena, ya constituido, el Promisu, así que lógicamente se aprovecharon de algunas firmas, de algunas documentaciones y fue bien montada. Me lo habían advertido de antemano, detalles no me acuerdo, pero me advirtieron y así fue.
Los oficiales de la Seguridad aseguraron que recibías 1,500 córdobas de esa época por parte de la OSN a cambio de información. ¿Eso es falso?
Sí, eso no llegó a ese punto, todo eso fue un montaje bien hecho, no fue así.
Incluso, te responsabilizaban de la muerte de dos personas, una de ellas de un dirigente estudiantil llamado Francisco Meza, ¿lo conociste?
Me suena en las aulas de la universidad, pero creo que ni viene al caso.
¿Qué intención hubo en esa época de levantar y preparar ese montaje contra vos?
Acuérdate que habíamos tenido varias pláticas con la Junta de Reconstrucción, y esos planteamientos a algunos miembros les parecieron bastante modestos, a otros no. Por ejemplo, Jaime Wheelock decía, y lo tengo en mi libro eso, que las prácticas comunales que tenían las comunidades era tierra fértil para transformarlo en un socialismo científico, socialismo moderno.
Nosotros le hicimos ver que no, entonces entraron las grandes contradicciones y nos hicieron ver que eso lo iba a hacer la Revolución, pero cuando se consolidara y a aquél que se opusiera contra la Revolución iban a buscar la manera de cómo terminarlo.
De ahí las contradicciones, detrás de las contradicciones poco a poco vino el levantamiento, lógicamente tenían que descabezarnos, deslegitimarnos, ése era el feeling, esa era la línea de ese momento y me imagino que trabajaron dentro de ese marco, es lo que creo.
¿Un documento desclasificado indica que te hicieron una oferta, una especie de beca a los países socialistas, recordás algo de eso?
Hubo varias negociaciones, me parece que sí, pero tampoco viene al caso; la idea de nosotros era otra y chocaron ideas en ese momento; nosotros hablábamos de un Consejo Regional, ellos hablaban de un Consejo de Estado; nosotros hablábamos de un gobierno regional, ellos de junta de gobierno; en fin, nuestras ideas (eran) bien avanzadas.
Hablamos de cosas que ellos retomaron en el 87 después de tantos muertos, heridos e inválidos. Fíjate qué interesante, nunca nos dijeron que no, eso tenían, nos pedían que nos aguantáramos, pero la presión de la gente era ya, ya y ni modo, como estábamos enfrente, hay que rempujarla.
En el 87 tampoco nos dijeron que no, nos aceptaron en la mesa de negociaciones y de ahí salió la Ley de Autonomía. Incluso, hay párrafos enteros que fueron plasmados tal como los presentamos. Y, seguimos coordinando luego, a lo largo del 90, a título personal como concejal y luego en el gobierno. Es por eso que tengo que tener mucho cuidado, para no entorpecer este nuevo proceso que estoy experimentado con el FSLN, que como te dije, no es el primer experimento, no es el primer trato, no es la primera negociación.
La mera verdad es que son (los sandinistas) la gente con quien nos hemos entendido, así de sencillo, se resume en esa forma.
¿Respecto a aquel video que fue presentado en esa sesión del Consejo de Estado (marzo de 1981), también es parte de ese montaje del que hablás?
No sé, no quisiera ni acordarme, estamos viviendo otra etapa muy rica, muy romántica si vos querés, porque el día de mañana esto puede ser ilusiones románticas, incluso ilusos, pero la verdad es que es muy rica la experiencia, de tal manera que de esas cosas (las acusaciones de la DGSE) ni quisiera acordarme.