- Los asesinos del guarda de la Tip Top de Bluefields habrían sido “Culebra”, “El Bofe”, “Taco”, “El Gordo” y un menor de edad
Jesús Salgado/[email protected]
BLUEFIELDS.- La Policía de Bluefields presentó a cinco de los seis jóvenes que presuntamente asaltaron y asesinaron al vigilante de la Tip-Top de esta ciudad, José Antonio Martínez, de 34 años de edad, quien vivía en el Barrio Fátima.
La banda estaría integrada por Armando Castellón Barrea, de 21 años de edad, conocido como “El Taco”, y Javier Ramón González Díaz, de 18 años, alias “El Gordo”, quien supuestamente confesó ser el asesino del vigilante
Otros capturados son César Augusto Castellón Barrera, de 19 años, alias “Culebra”, Teófilo Álvarez Espinoza, de 19 años, “Machín”, y Cipriano Cayasso Álvarez, de 22 años.
Estos hombres guardan prisión en la Policía de Bluefields, mientras un adolescente integrante de la banda, recibió casa por cárcel, mientras se profundiza en las investigaciones.
Estos peligrosos delincuentes también son los autores del asalto de la Tip-Top ubicada en el Barrio Ricardo Morales Avilés, donde se introdujeron el pasado martes 6 de marzo en las horas de la madrugada.
Según el subcomisionado Oswaldo Pérez Woo, la banda preparó el plan el lunes 5 de marzo y tomados de licor llegaron a cometer el asalto y crimen, armados de machetes y cuchillos, la madrugada del martes.
Trabajadores del negocio encontraron en un charco de sangre al vigilante Martínez, había sido degollado, según el médico forense.
Los detenidos se declararon inocentes ante los periodistas. El principal sospechoso del crimen es “El Gordo”, quien argumenta que él estaba ebrio y no sabe nada de lo ocurrido.
“Los policías llegaron con un perro a mi casa, como si yo fuera delincuente. El “Jody” y “El Bofe” andaban con un machete, sólo porque aquél es menor de edad lo dejaron libre y si vuelve a matar, lo van a volver a dejar libre. Si yo voy a aguantar este cane, no lo voy aguantar solo”, declaraba “El Gordo”.
Hasta el momento la Policía reporta la pérdida de 2 escopetas, 3 cheques y 54 mil córdobas.
“El Gordo” y “El Taco” fueron detenidos el 7 de marzo en la vivienda de María Díaz y Josefina Barrera, madre de dos de los detenidos, quienes fueron “marcados” por los perros de la Policía. El sitio donde el perro olió y ladró es el lugar exacto donde “El Gordo” se cambió la ropa manchada con la sangre del vigilante.
La noche del crimen, el vigilante José Antonio Martínez salió de su cuarto porque los delincuentes hacían bulla y ruido en la parte de afuera para llamar la atención. El instante fue aprovechado por los criminales que lo intimidaron e inmediatamente saltaron hacia dentro del inmueble. Al parecer el hombre fue degollado de inmediato y luego de bolsearlo y robar los bienes de valor del negocio, se dieron a la fuga.