Lograr la calidad para las exportaciones hace que los artesanos dediquen muchos esfuerzos, sin importar las adversidades que enfrentan ante la poca infraestructura de producción instalada.

Exportaciones con sacrificio

Bimensualmente se comercializa en el exterior un contenedor con alrededor de 100 piezas de muebles de madera elaborados por pequeños artesanos de Masaya Juan Carlos Bow [email protected] Pequeños artesanos de la rama madera y muebles de Masaya han logrado que bimensualmente sus productos sean exportados hacia Puerto Rico y las Islas Vírgenes, ubicadas en el […]

  • Bimensualmente se comercializa en el exterior un contenedor con alrededor de 100 piezas de muebles de madera elaborados por pequeños artesanos de Masaya

Juan Carlos Bow [email protected]

Pequeños artesanos de la rama madera y muebles de Masaya han logrado que bimensualmente sus productos sean exportados hacia Puerto Rico y las Islas Vírgenes, ubicadas en el Caribe.

Las exportaciones de esos productos son realizadas por William Téfel, quien aseguró que Nicaragua tiene un gran potencial en esa área, pero el problema es que muchas veces los artesanos no pueden cumplir con los pedidos a tiempo.

“Los artesanos tienen que trabajar muchas veces en las calles o debajo de los árboles, ya que sus talleres de carpintería no son lo suficientemente grandes para hacer todo el trabajo, lo que dificulta en gran medida que cumplan en tiempo y forma”, manifestó.

“El incumplimiento de algunos de los artesanos me ha llevado a exportar muebles de Guatemala”, anotó.

Sergio Vega Mercado, artesano en madera, dijo que hay muchos cambios que se deberían hacer en las instalaciones de los talleres, pero que no hay los suficientes ingresos para hacerlos.

Indicó que una forma de solucionar el problema de las instalaciones, “es solicitando un préstamo en los bancos nacionales, pero no es viable, ya que éstos tienen tasas de interés muy altas, por lo cual se vuelven impagables”.

Luis Jiménez, artesano de Catarina, dijo que la falta de financiamiento e instalaciones, les ocasiona retrasos durante la temporada de invierno, “ya que no podemos trabajar bajo el agua”.

Añadió que durante el invierno la cantidad de trabajos que hacen se les reduce a la mitad, debido a que no pueden arriesgarse a hacer trabajos de mala calidad.

Vega agregó que otro problema que tienen los pequeños artesanos, es que no tienen hornos para secar la madera, por lo cual tienen que utilizar otros sistemas de secado, los cuales tardan más tiempo.

“Con un horno la madera tarda alrededor de 15 días en secarse, pero implementando otros métodos tradicionales de secado puede dilatarse aproximadamente seis meses”, anotó.

MUEBLES EXPORTADOS

William Téfel, exportador nicaragüense de productos del sector madera y muebles, dijo que tienen buen mercado en la región del Caribe, por lo cual debería haber un mayor impulso por parte del Gobierno, para promocionar esos productos a través de los consulados.

Indicó que los muebles rústicos de madera, son los elaborados por los artesanos de Masaya, mientras que los muebles más finos son hechos por mueblerías de Managua.

“Entre los talleres de carpintería que hay en Masaya, algunos subcontratan a otros, es decir los trabajos que yo le doy a un taller se lo dividen entre varios, los cuales son pagados por el que yo contraté”, aseguró Téfel.

Dijo que muchos de los cambios que han realizado los artesanos en sus instalaciones, se deben al dinero que han ganado con los encargos que él realiza, ya que antes las condiciones de los artesanos “era peor”.  

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