Sentencia injusta

La sentencia recaída a tres médicos y dos médicas por el accidente o ceguera en la que salieron afectados varios pacientes del Centro Oftalmológico Nacional de esta ciudad, es a todas luces injusta y con toda seguridad el Tribunal de Apelaciones la dejará sin efecto, ya que dicho personal médico no tiene por qué guardar […]

La sentencia recaída a tres médicos y dos médicas por el accidente o ceguera en la que salieron afectados varios pacientes del Centro Oftalmológico Nacional de esta ciudad, es a todas luces injusta y con toda seguridad el Tribunal de Apelaciones la dejará sin efecto, ya que dicho personal médico no tiene por qué guardar prisión, pagar multas ni indemnizaciones con las que se le amenaza por la vía civil. Los médicos forenses estarán de acuerdo con mi opinión y la defensa debió apoyarse en criterios médicos y bacteriológicos para juzgar los casos.

Patogenia: P. Aeroginosa, es patógena sólo cuando se introduce en zonas desprovistas de defensas normales, cuando se altera mucosa y piel por lesión tisular directa.

La infección del ojo que puede culminar en destrucción rápida del mismo, se produce más a menudo después de la lesión traumática o de los procedimientos quirúrgicos y ésta puede producirse por pseudomonas aeroginosa u otras especies: se-pacía putida opseudomonas maltiphilias y es resistente a muchos agentes antimicrobianos. Se vuelve dominante e importante cuando se suprimen las bacterias más sensibles de la flora normal. Es posible que dada nuestra automedicación los pacientes aludidos hayan tomado antibióticos o quimioterápicos matando estas bacterias y por tanto bajando las defensas de los pacientes aludidos y si las pseudomonas que pueden colonizar al ser humano normal, como saprofitos, producen enfermedad en las personas que tienen defensas anormales así p.aeruginosa sólo es patógena cuando se introducen en zonas desprovistas de defensas normales, que perfectamente pudo haber sido el caso de dichos pacientes ya que en nuestra población de por sí, por las condiciones nutricionales y sistemas de vida tiene bajas defensas. Estos microorganismos, las pseudomonas, abundan en el suelo, agua, plantas y los animales y en menor cantidad en la flora intestinal normal y en la piel del ser humano donde habita como saprofito.

Es un hecho que en los hospitales en el ambiente flotan cantidades de diversos antibióticos de amplio espectro y de químicos que puedan volver resistentes a estos microorganismos, lo que pudo haber sido el caso de los individuos infectados y que tuvieron afecciones oculares.

Además obtener una sepsis absoluta en una sala de operaciones es imposible, pues el mismo paciente puede llevar el germen en forma saprófita a como lo hemos indicado anteriormente.

Basado en estos conceptos debemos de concluir que ni el Minsa, ni los médicos fueron culpables de este lamentable accidente.

Raúl Estrada Espinosa
El autor es químico-farmacéutico, biólogo, médico general y abogado.

  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí