- Dos efectivos del Ejército mueren en ataque criminal a puesto militar en Bonanza
- Tropas élite llegan al mineral para ir en persecución de José Marenco y su compinche “Tinieblas”
Heberto Jarquín M./[email protected]
TRIÁNGULO MINERO.- Un convoy de tropas élites del Ejército de Nicaragua, conformado por unos 200 efectivos, llegó la tarde de ayer a Bonanza, luego que un grupo de armados del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), atacó un Puesto Militar en esa zona y causó la muerte del sargento Mario Antonio Indalecio Gutiérrez Díaz y del soldado Elvin Salgado Díaz.
El mayor del Ejército, Oswaldo Barahona, informó que las tropas élite llegaron a Bonanza para sumarse al operativo de persecución contra el grupo armado dirigido por José Luis Marenco Pérez y Domingo Quintero alias “Tinieblas”.
Agregó que esperan un helicóptero con técnica militar que llegará a cargo del Jefe del Destacamento Militar del Norte, teniente coronel Elías Largaespada.
La Policía Nacional también envió refuerzos a Bonanzas al mando del capitán Celestino Aguirre, jefe de Investigaciones Criminales en Puerto Cabezas, quien visita los lugares donde se escenificaron los enfrentamientos entre los armados y los efectivos del Ejército.
UNA MADRUGADA SANGRIENTA
Momentos de angustia y expectación se vivieron la madrugada del lunes cuando los armados atacaron el Puesto Militar ubicado cerca de la pista de aterrizaje de Bonanza.
Según informes oficiales del Ejército, el ataque ocurrió a las 4:15 minutos de la mañana de ayer, prolongándose por unos 40 minutos y resultando muertos los efectivos antes mencionados.
En la acción resultaron lesionados el capitán Juan Gómez Herrera, de 35 años, quien se luxó el brazo izquierdo al desplazarse en el terreno y el soldado Carlos Jarquín Espinosa, de 20 años, quien se hirió la cabeza al tirarse de su litera.
Uno de los efectivos que participó en la defensa de la base militar fue el teniente Carlos Cárdenas, quien dijo, “los atacantes del FUAC gritaban insultos y nos decían que nos rindiéramos porque estábamos perdidos, nos lanzaron 5 granadas que detonaron en las paredes del edificio de nuestra unidad. Logramos repelerlos y los campesinos de la zona por donde se fueron nos informaron que llevaban un herido”.
El mayor Barahona aseguró que en la persecución, el Ejército alcanzó a los irregulares en el lugar conocido como La Gloria, al noroeste de Bonanza y a las 7:15 tuvieron otro enfrentamiento donde, según versiones de los habitantes del lugar, los rearmados sufrieron otra baja, al parecer fue un herido al que dejaron escondido, pero aún no ha sido localizado por las tropas del Ejército que los siguen, auxiliados por perros entrenados con fines militares.
LUTO EN HUMILDE VIVIENDA
En una humilde vivienda del Barrio “Concha Urrutia” de Bonanza, fue velado el soldado Elvis Salgado Díaz. Doña Anastasia Díaz Mora, madre del soldado muerto, dijo que “ni siquiera puedo llevar a mi hijo a la comunidad Aguas Claras, para enterrarlo en el lugar donde nació, por temor a la gente del FUAC”.
El sargento tercero, Gutiérrez Díaz, pertenecía a la etnia mayagna y fue trasladado a Sakaiwás, su comunidad de origen, donde reside su madre Juvita Díaz Rubén; Rolando Davis, primo de Gutiérrez, manifestó: “Nos ha causado indignación y tristeza la muerte de Indalecio; no es posible que se siga derramando la sangre de los nicaragüenses, no queremos que vuelva el fantasma de la guerra”.
POBLACION TEMEROSA
En las calles de Bonanza hay una calma tensa por el enfrentamiento entre los armados y el Ejército. El transportista Jesús Sevilla dijo que mucha gente tiene miedo de viajar a las comunidades de Bonanza y los otros municipios mineros, por la posibilidad de que se produzcan combates en las carreteras.