- A todos lo líderes les ha entregado su propuesta,
menos a Daniel, su hermano
Consuelo Sandoval [email protected]
El controversial general retirado y ex jefe del Ejercito de Nicaragua, Humberto Ortega, reiteró su propuesta de lograr una concertación y acuerdo nacional entre todas las fuerzas políticas del país y consideró la necesidad de “reformar a fondo la Constitución mediante una asamblea constituyente”, transcurridas las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
En entrevista exclusiva con LA PRENSA, reconoció que las reformas logradas por el pacto libero sandinista y las enmiendas de 1995 no tuvieron el consenso necesario, no obstante, dijo que ambas fueron legítimas, pero desde el punto de vista político fueron insuficientes y no tuvieron el consenso debido.
“Pienso que en las actuales circunstancias históricas que está viviendo Nicaragua, casi todos hablan de que va a ser necesario entrarle a fondo a buscar un marco jurídico legal que nos ate mejor a todos los nicaragüenses para que podamos ser más respetuosos del Estado de Derecho”, dijo.
Ortega reveló que su propuesta de concertación y acuerdo nacional se la entregó a todos los líderes políticos, económicos y sociales del país, incluyendo al candidato presidencial del PLC, Enrique Bolaños, quien le respondió diciendo que le parecía interesante y que la estaba estudiando y analizando con sus principales líderes.
Sin embargo, el ex jefe militar no se la había entregado a su hermano Daniel Ortega, candidato presidencial del FSLN, de quien dijo en meses pasados que no era conveniente su nominación por cuarta vez consecutiva.
Ortega propone a los partidos políticos que “cada candidato nominado se comprometa ante la nación y el electorado a que independientemente del ganador, respaldarlo para que convoque a una gran concertación nacional para la búsqueda a lo inmediato de un gran acuerdo nacional para asegurar una estabilidad superior en el país”.
Según la propuesta del ex jefe castrense, los candidatos presidenciales deberían disponerse a establecer un clima de entendimiento menos polarizado que abone a un establecer una visión común para hacerle frente a los elementos de desestabilización que podrían agravarse y generar en confrontación. Consideró que el PLC y el FSLN son los partidos mejor organizados y preparados para la contienda electoral presidencial.
Ortega plantea que los candidatos deben comprometerse a mantener una conducta de altura y respeto durante la campaña electoral, estableciendo “una especie de código electoral”, retomando el acuerdo que impulsó en los comicios municipales el representante de las Naciones Unidas, Carmelo Angulo.
Instó al Poder Electoral a superar algunos señalamientos que dejaron un mal sabor en las elecciones municipales, tal como el retraso en la publicación de los resultados finales, pues en caso de indefinición y de un desenlace apretado, podría “suceder una grave y tensionante situación que ojalá no se llegue a dar en Nicaragua porque le haría mucho daño al país”.
Ortega insiste en la necesidad de unificar criterios de la fuerzas políticas alrededor de elaborar “una estrategia de largo plazo que unifique las diferentes visiones de todos los sectores del país para un desarrollo estratégico sostenido, tal vez para unos 20 años”.
Ortega reconoció que “los gobiernos desde 1990 para acá han tenido una serie de problemas, también es cierto que marcó un derrotero que si sabemos corregirlo es más para bien que para mal, y en ese sentido, sería cegarse también no decir que el gobierno actual ha logrado una serie de aspectos correctos y constructivos”.
De acuerdo a su propuesta, “a lo inmediato sería lograr un acuerdo nacional con una agenda de gobernabilidad para que el gobierno electo en noviembre próximo tome en cuenta a todas las fuerzas para poder gobernar de una manera no tan contradictoria, polarizada, ni coyunturalista como la que hemos vivido hasta hoy”.
El ex miembro de la Dirección Nacional Sandinista, advirtió que los problemas no pueden seguirse enfrentando “con una alta dosis de confrontación, exclusión, desconfianza, descrédito y creo que el país no puede seguir así porque nos va a hundir a todos”.
«JOAQUIN, UNA PERDIDA»
Ortega se pronunció a favor de flexibilizar la posición del FSLN frente a una alianza electoral con la Unidad Social Cristiana. “Haber perdido una figura como Agustín Jarquín por una inflexibilidad, una cerrazón de no ceder a un mínimo espacio en la Asamblea Nacional… si hubiera estado en mis manos yo hubiera dado una gran muestra de credibilidad ante el electorado de que estoy llevando a gente de otras fuerzas, incluso a la Asamblea”.