AFP
ISLAMABAD.- El ministro talibán de Relaciones Exteriores, Wakil Ahmed Mutawakel, afirmó el domingo que rechazó la petición del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, de detener la destrucción de los budas de Bamiyán y agregó que ya queda poca cosa de esas estatuas.
En el transcurso de una conferencia de prensa llevada a cabo al final de su reunión con Annan, Mutawakel afirmó que la destrucción de las estatuas preislámicas era un “asunto religioso interno” y que no había sido dada “ninguna justificación religiosa” para dar marcha atrás con la orden de destrucción.
Los trabajos de demolición, dijo Mutawakel, “ya comenzaron y no queda gran cosa” de los dos budas gigantes de más de 1,500 años de antigüedad.
El alcance de las destrucciones anunciadas por los oficiales es imposible de verificar a través de fuentes independientes, ya que la milicia de “estudiantes de teología” en el poder prohibió el acceso al lugar a los extranjeros.
En ese sentido, se anunció que los periodistas serían autorizados a visitar el lugar cuando los trabajos de demolición estén terminados.
Estas declaraciones se producen luego de que una delegación de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) llegara este domingo a Kandahar (sur del país) para intentar convencer al mulá Mohamed Omar, el jefe de la milicia islámica, de que suspenda la destrucción de las estatuas preislámicas afganas actualmente en curso.