Francisco Chávez y su hijo Freddy hacen un alto en el camino con sus carretas cargadas de leña, mientras los bueyes toman agua en el Río El Bosque.

Pobreza acaba con bosques

Campesinos cortan árboles para poder vender leña, única fuente de ingreso Lucía Vargas C./[email protected] JINOTEPE.- Los bosques se convierten en una alternativa de sobrevivencia para las familias campesinas de Jinotepe, quienes recurren a cortar los árboles para vender leña y así obtener ingresos ante la falta de empleo. Don Francisco Chávez, de 77 años, y […]

  • Campesinos cortan árboles para poder vender leña, única fuente de ingreso

Lucía Vargas C./[email protected]

JINOTEPE.- Los bosques se convierten en una alternativa de sobrevivencia para las familias campesinas de Jinotepe, quienes recurren a cortar los árboles para vender leña y así obtener ingresos ante la falta de empleo.

Don Francisco Chávez, de 77 años, y su hijo Freddy de 36, comentaron que cada tres días viajan hasta Jinotepe, desde Los Encuentros, ubicado a siete kilómetros de El Bosque para comercializar leña extraída de quebracho y madero. Esta actividad es la principal fuente de ingresos para los campesinos, coinciden.

Padre e hijo viajan sobre sus carretas haladas por bueyes entre caminos estrechos, accidentados y polvosos desde horas tempranas para llegar a Jinotepe a las seis de la tarde y luego se hospedan en casa de familiares para realizar sus ventas al día siguiente.

OTRAS TAREAS

Además de vender el haz de leña a un precio entre ochenta centavos y un córdoba, también siembran sus parcelitas de sorgo, frijoles y maíz para el consumo familiar a falta de alternativas en esas tierras.

El Bosque, ubicado a unos veinticinco kilómetros de la ciudad, fue una de las haciendas de ganado más prósperas de la zona y por aquellos años abundaba el agua, la leche y la vereda del río estaba poblada de inmensos árboles de madera preciosa.

Actualmente sólo recuerdos de esa bonanza existen entre los habitantes, quienes con el paso del tiempo el hambre y los malos inviernos despoblaron las riveras, reduciendo al bosque en un débil riachuelo que en pocos años podría desaparecer.  

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