Jóvenes son ayudados por la Sociedad Civil, entre ellos los activistas doña Eveling Montoya y el capitán Víctor López.

Mitigan accionar pandilleril en Masaya

En la “Ciudad de las Flores” se contabilizan 54 pandillas, cuya actitividad delincuencial pretende frenarse a través de esfuerzos conjuntos entre la sociedad civil y la Policía Leopoldo López Arias/[email protected] MASAYA.- José Alexander Gaitán Vásquez es un joven artesano a quien le parecía monótono el taller de su padre para trabajar, por lo que decidió […]

  • En la “Ciudad de las Flores” se contabilizan 54 pandillas, cuya actitividad delincuencial pretende frenarse a través de esfuerzos conjuntos entre la sociedad civil y la Policía

Leopoldo López Arias/[email protected]

MASAYA.- José Alexander Gaitán Vásquez es un joven artesano a quien le parecía monótono el taller de su padre para trabajar, por lo que decidió unirse a una pandilla de su barrio, pensando que la pasaría mejor.

Con el paso del tiempo se convenció que pisaba el camino equivocado y respondió al llamado de los miembros del Comité de defensa de la zona para abandonar la vida de zozobra que llevaba.

“En la pandilla el futuro que me esperaba era el cementerio, hospital o la cárcel, llevarle tristeza y sufrimiento a mi familia que a diario lucha en una pequeña fábrica de perchas y prensadores de ropa para obtener dinero”, dice José Alexander.

RAÍZ DE INTEGRACIÓN A PANDILLA

Este muchacho manifiesta que a raíz de la separación de sus padres cayó en una depresión que lo llevó a buscar compañía en la pandilla “Los Jaboneros”.

Actualmente trabaja y estudia dibujo en el Centro Popular de Cultura.

Otros jóvenes que siguen el ejemplo de Alexander al reintegrarse a la sociedad son: Irvin José Membreño Briceño (16), Marvin López Rivas (20) y Alexander López, quienes ahora tienen como diversión bailar pasear y estudiar un oficio que les ayude a resolver los problemas económicos en sus hogares.

NO LES GUSTA SER LLAMADOS PANDILLEROS

En Masaya se contabilizan cincuenta y cuatro pandillas, de las mismas dieciocho están identificadas por la Policía Nacional.

Actualmente siete grupos de jóvenes están en proceso de rehabilitación para reinsertarse a la sociedad.

“De los 800 jóvenes que conforman las pandillas en Masaya, un sector reducido estudia primaria acelerada nocturna y por su baja escolaridad no pueden optar a una beca para aprender oficios como computación, mecánica y metalurgia”, dijo el capitán Víctor López, facilitador del proyecto social de la Policía.

NECESITAN ESCUELAS VOCACIONALES

“Para quienes son bachilleres o tienen aprobado tercer año de secundaria o aprobaron la primaria se les consiguió diez becas, pero hace falta que el Gobierno abra una escuela técnica vocacional para capacitar a estos muchachos y evitarles un futuro incierto”, expresó Evelyn Montoya, coordinadora del proyecto de la zona de la sociedad civil.

“A integrantes de dieciséis grupos juveniles con los que trabaja se les fomenta el espíritu de desarrollo y solidaridad, al igual que compañerismo para evitar riñas entre estos”, afirmó Montoya.

DE CUARENTA A SESENTA INTEGRANTES

Cada pandilla se estima la integran entre cuarenta y sesenta jóvenes. Entres las reconocidas por su accionar figuran Los Salsarines, Magdalena, Cailagua, Los Tamales, Arroyeros, Los Cholos, Jaboneros, Cabros, Villa Bosco Monje, Chiboleros, Peluche, San Miguel, Oscar Pérez, Gaspares, Los Tóxicos, 3-80, Porroncones y los Rayones.

TRABAJO CIVIL

El Comité de Seguridad Ciudadana apoya a jóvenes que por sus condiciones de vida fueron motivados a unirse a las pandillas.

Con el respaldo del gobierno de Holanda, el Comité con apoyo de la PN ofrece alternativas para su futuro a la juventud.

ACUERDO DE CABALLEROS

Eventos recreativos se organizan para que los ex miembros de los grupos juveniles realicen “Pactos de Caballeros” y evitar que los muchachos se enfrenten.

El jefe de la PN, comisionado Julio González, gestiona becas en el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC) para enviar a jóvenes de Masaya a capacitarse en un oficio, pero tienen baja escolaridad.

VIOLENCIA EN EL HOGAR

La trabajadora social Fátima Alvarado Miranda, miembro del Colectivo de Mujeres de Masaya, manifestó que los grupos juveniles o pandillas surgen de una dinámica familiar donde prevalecen relaciones de violencia hacia la mujer, producto de una estructura machista patriarcal.

Los jóvenes asimilan lo observado en el hogar, como la agresión al cónyuge.

La trabajadora Social agregó que debe existir una relación más democrática que permita el diálogo, la reflexión y análisis de los problemas para resolverlos conjuntamente en el seno familiar.

Fátima Alvarado opinó que en la familia se debe mantener una relación de respeto mutuo de los derechos del cónyuge y cada miembro de ésta porque de lo contrario la proyección que se da es que los conflictos se resuelven con violencia.

ORIGEN FAMILIAR

Los registros oficiales de la PN revelan que la mayoría de los integrantes de las pandillas provienen de familias numerosas y hogares sostenidos únicamente por la madre.  

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