Busco el amor desesperada,
ese de las largas esperas soñadoras,
y segundos que se recuerdan siempre,
que tiene estrellas, lágrimas y lunas,
con pláticas interminables e inútiles,
en tardes apacibles y flores encendidas.
Ese es el amor que busco,
que tiene secretos tristes,
y angustias expectantes,
pero incapaz de dañar una rosa,
que muere por ser sincero,
y vive del rocío de las esperanzas.
Karen Castillo Gómez
V año de la Escuela Santiago Mejía
Boaco, Nicaragua