- Cuatro de los cinco implicados están capturados
- El móvil de la orgía de sangre fue el robo
Mercedes Sequeira/[email protected]
JUIGALPA.- Actuando con gran efectividad, la Policía Nacional de Chontales presentó ayer a los supuestos autores de un doble asesinato atroz y de lesiones graves ocurrido la madrugada del domingo en la ladrillería San Esteban, de esta ciudad. El móvil del hecho sangriento fue el robo, dijo la Policía.
Cuatro hombres, todos jóvenes, están capturados y uno aún está prófugo. Los detenidos son: Esteban Martínez Téllez (21), Juan Pablo Velásquez Ojeda (18), José Antonio Salinas Castrillo (19) y Reinaldo Francisco Velásquez Ojeda (19), todos originarios de Juigalpa, con antecedentes penales y vecinos del asentamiento Nuevo Amanecer, colindante con el lugar del crimen.
El comisionado Guillermo Vallecillo, jefe de la Policía, dijo que el día anterior a los hechos, supuestamente los cinco jóvenes llegaron al lugar antes mencionado a solicitar trabajo, pero aparentemente con el fin de conocer las condiciones o manejo de la empresa ladrillera.
El domingo regresaron presuntamente bajo los efectos alucinógenos del pegamento de zapato que habrían inhalado y procedieron a golpear a las tres personas que se encontraban en la escena del crimen.
Inicialmente dieron muerte a tubazos al vigilante, Carril Antonio López Espinosa (22), posteriormente golpearon al menor de 12 años Pedro José Blandón Murillo, a quien los malhechores creyeron muerto, dejándolo en el suelo y por último al adolescente Bryan Mojica Ríos, hijo del dueño de la ladrillería, el cual fue estrangulado y salvajemente masacrado con un tubo galvanizado. El único sobreviviente, el niño Blandón Murillo fue castrado, dijo la Policía.
Producto de la investigación de la PN, el día lunes se procedió a detener a uno de los presuntos autores del crimen, el que fue encontrado con la misma camisa que vestía el día de asesinato, aún con manchas de sangre. El sospechoso confesó su participación y señaló a los otros implicados.
COSAS DE POCO VALOR
El comisionado Vallecillo dijo que los antisociales no se llevaron cosas de gran valor, solamente objetos personales del propietario de la ladrillería San Esteban, Otto Mojica, quien confirmó a LA PRENSA que lo único que se robaron fue un botellón de whisky, 40 billetes de dos dólares, una medalla de bronce que le otorgaron cuando era miembro de la resistencia nicaragüense y una moneda de oro de 50 córdobas conmemorativa del natalicio de Rubén Darío emitida por el Banco Central en 1967-1968 y 10 libras de lomo de cerdo, guardadas en el refrigerador.
JUSTICIA, PIDEN DEUDOS
La familia Mojica Ríos pide justicia, al igual que el pueblo juigalpino que se encuentra conmocionado por el doble crimen. La PN descartó que el móvil del crimen fuera una pasada de cuentas, como se pensaba, sino el de robo con fuerza seguido de asesinato y lesiones graves.