Noel Hernández Ramos [email protected]
La noticia sobre el agua que supuestamente sale con sangre de los grifos en algunas casas del Barrio “Camilo Ortega” provocó gran desconfianza entre los vecinos, ya que no son capaces de ingerir el líquido que llega sólo unas pocas horas al día.
Desde el jueves de la semana pasada los habitantes del sector se dieron cuenta que el agua salía con un color rojizo y con residuos que se asemejaban a pellejos de carne, lo que provocó alarma en la población y la presencia de un equipo de técnicos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) que tomó muestras.
“El agua vino a las nueve de la noche, parecía lodo y tenía un olor a podrido, entonces hemos tenido que ir a pedir agua a otro sector porque si no nos morimos de sed”, expresó Erika Morales, habitante del barrio.
“Lo que nosotros queremos es que nos digan qué es lo que tenía el agua, porque no podemos consumirla sin saber qué es lo que está saliendo, ya Enacal se llevó unas muestras, también el Minsa (Ministerio de Salud)”, agregó Morales.
La señora María Agustina Espinosa dijo, “no sé qué está sucediendo, pero la gente dice que tiraron un muerto en los pozos de Enacal, y eso me tiene enferma, porque no sé qué fue lo que tomé”.
Enacal descartó que los pozos de almacenamiento hayan sido contaminados con algún cadáver, no obstante, no desecha la posibilidad de que los mataderos clandestinos del sector hayan contaminado las tuberías de abastecimiento.