Drama de cañeros de Occidente se agudiza

Insuficiencia renal cobró dos nuevas víctimas mortales, mientras otros sufren de ceguera temporal Janelys Carrillo Barrios [email protected] El drama de las víctimas de Insuficiencia Renal Crónica recrudeció en los últimos días con la muerte de José Ramón González y Marcos Mercado Luna y la ceguera temporal que están padeciendo otros jornaleros de la caña, que […]

  • Insuficiencia renal cobró dos nuevas víctimas mortales, mientras otros sufren de ceguera temporal

Janelys Carrillo Barrios [email protected]

El drama de las víctimas de Insuficiencia Renal Crónica recrudeció en los últimos días con la muerte de José Ramón González y Marcos Mercado Luna y la ceguera temporal que están padeciendo otros jornaleros de la caña, que en busca de mejoría han sido tratados con una pastilla conocida como Apo Allopurinoc.

Alvaro José Jirón Centeno, Manuel Fonseca López y Manuel Sánchez, visitaron las oficinas del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), donde expusieron que una de las manifestaciones de la insuficiencia renal es el aumento del ácido úrico en sus organismos.

Agregaron que al buscar alivio en el hospital, los médicos les han recetado la mencionada tableta, pero en vez de mejorarlos muchos de ellos han perdido la visión de manera temporal.

Los afectados indicaron que lo ocurrido les alarmó tanto que recurrieron a otros médicos de Chinandega, quienes les alertaron para que dejaran de ingerir dicho medicamento.

Los denunciantes informaron además que a la fecha hay seis cañeros que esperan su hora final sin la esperanza de que sus familias reciban aunque sea una pequeña indemnización de parte de las autoridades del Ingenio San Antonio, a quienes demandan apoyo económico porque parten de que la insuficiencia renal la adquirieron en los cañales.

Las víctimas que supuestamente tienen sus días contados son Fulgencio Ramón Mairena, Matilde Obando (varón), Luis Narváez, Manuel Toval Varela, Efraín Cuadra y Francisco Muria.

Desde noviembre pasado, los ministerios del Trabajo y Salud, el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss) y las autoridades del Ingenio San Antonio (ISA), investigan los orígenes de la enfermedad, pero los resultados aún no se conocen.

Los afectados propugnan porque dichos resultados sean dados a conocer cuanto antes con la esperanza de que el ISA y el Inss reconozcan que el mal entra en la categoría de enfermedad profesional y así tener acceso a un tratamiento completo.

En días recientes, el ingeniero Xavier Argüello Barillas, gerente general de Nicaragua Sugar Estates Limited, dijo que la problemática que enfrentan los cañeros “no es única, ni propia del Ingenio San Antonio, sino que es un padecimiento que afecta a todo Occidente”, pero se comprometió a contribuir “en la búsqueda de las causales del padecimiento”.

Por su parte, los afectados anunciaron que el próximo jueves marcharán a las instalaciones de la Nicaragua Sugar para demandar una pronta respuesta a su situación.  

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