- Hoy se va a Tampa el destacado
jugador pinolero
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Edgard López tiene múltiples formas para ganar un juego. Puede hacerlo a través de un metrallazo entre dos, un toque de bola, un corring electrizante desde segunda o también mediante un espectacular engarce en el último grito del drama.
Aquí todos sabemos eso. Lo hemos presenciado. Sin embargo, será determinante que lo muestre en el entrenamiento con los Yanquis de Nueva York, organización que le abrió un chance para fajarse por un lugar en su plantel nivel Doble A.
López se marcha esta mañana hacia Tampa, donde está ubicado el campamento de los Yanquis en la primavera… Parte cargado de muchas ilusiones, dispuesto a capturar un sueño que se le volvió esquivo con los Bravos de Atlanta.
“Primero tengo que agradecerle a Dios que se me haya dado una nueva oportunidad y ahora me toca a mí echar los restos para hacer el equipo y materializar el sueño de ser un big leaguer”, apunta con aplomo el jugador rivense.
Edgard fue firmado inicialmente por los Bravos y luego de un inconveniente fuera del juego, fue dejado en libertad. Retornó al país y tras vestir las franelas del Rivas y León, saltó a la selección, donde mostró su enorme desarrollo.
“Esta oportunidad no la voy a desperdiciar. Tengo que luchar con uñas y dientes para convencer. El nivel de competencia es elevado y hay mucha gente batallando por un puesto. Sin embargo, tengo fe y confianza en mi”, dice.
López fue observado por los Yanquis en Winnipeg. Ahí atrajo la mirada del reputado “cazatalentos” Carlos “Chico” Heron, pero fue el hijo de éste, Ricardo, quien más se interesó en su firma, una vez que lo vio en el Estadio de Rivas.
“Ricardo y su papá, al igual que Carlos Ríos (el jefe de scouteo de los Yanquis) han confiado en mí y no los voy a defraudar. Sé que por mi edad (26 años) no puedo ir a perder el tiempo. Así que voy a luchar duro desde ahora”, promete.
Heron y este servidor, fuimos a Rivas a buscar a varios prospectos sureños a quienes había que darles seguimiento, cuando nos encontramos a Edgard, quien de casualidad llegó ese día a entrenar con el equipo rivense, pese a militar con León.
“Ese pelao (chavalo) tiene demasiado talento como para que se desperdicie aquí. A mí me gusta la suavidad de sus manos y tiene un brazo tremendo”, dijo Heron, mientras lo ponía a correr y luego a batear. Más tarde, lo estaba firmando.
¿QUE DICEN DE EL?
“Yo espero que no nos haga quedar mal. Hemos confiado en él y esperamos que meta el hombro”, dice Ricardo Heron, scout de los Yanquis.
“Es el mejor jugador que tiene el equipo de Nicaragua. Realmente, el único que atrae”, dijo Rick Ragazzo, jefe de scouts de los Gigantes.
“Yo fui su coach en la liga de novatos con Atlanta y siempre estuvimos claros de su gran talento”, afirma Carlos Ríos de los Yanquis.