- Rosendo debe abrir ahora una nueva etapa en su carrera y en su vida sobre todo
Edgard Tijerino M. [email protected]
Desde LAS VEGAS.- Aquella impresión que llegamos a tener de Rosendo Alvarez como púgil arrasador, incontrolable, de crecimiento insospechado, implacable, se ha agrietado severamente, más allá de su triunfo del sábado sobre Beibis Mendoza.
Una serie de inconvenientes que van desde lo difícil de su temperamento hasta el cambio de entrenadores, pasando por su ruptura y reconciliación con Garibaldi, contradicciones casi permanentes con cierto sector del periodismo, falta de actividad constante en el cuadrilátero, debilitamiento en la consideración del público, la distancia que tomó Spada obligatoriamente, y el salto de su esposa Anita como negociadora, se han conjugado para impedir que continuará desarrollándose como boxeador, fortaleciéndose como pegador, forjándose como ser humano, elaborando una estrategia adecuada, y sacándole el máximo provecho a su futuro inmediato.
Desde que comenzó a proyectarse como futuro Campeón del mundo, todo fue fulgurante a su alrededor, la conquista del título y sus cinco primeras defensas… Cuando tumbó al Finito paralizando México, parecía estar en ruta hacia la grandiosidad en las categorías pequeñas… ¡Cómo se impresionó Don King esa noche!
Luego, vino la pérdida del cetro en la báscula, la derrota con Finito en una pelea estrujante, sangrienta y dramática; las presentaciones abiertas a cuestionamientos con Villalobos y “Gusano” Rojas, y la descalificación por golpes bajos ante “Beibis” Mendoza… Los años 99 y 2000, fueron verdaderamente complicados y hasta cierto punto decepcionantes para Rosendo.
¿Qué es lo diferente ahora?… No se le ve aquella alegría por lo que hace y que lo caracterizó siempre y que es tan fundamental para estimular la superación… Ha logrado recuperar violencia y rapidez, pero no precisión, y eso sólo se cultiva en el Gimnasio, con horas extras… Se le ve distante y casi siempre molesto… Su espíritu de Gladiador, permanece inalterable, pero no su vocación, algo que nunca flaqueó en Alexis Argüello… Necesita un vínculo afectivo más sólido con su equipo de trabajo, no una relación estrictamente profesional.
Lamentablemente, en su momento, no le preocupó distanciarse del público que comenzaba a disfrutarlo como el ídolo largamente esperado… No supo manejarse en el torbellino que provoca la fama y subestimó críticas que eran valederas… No valoró la relación con Spada y la importancia de Garibaldi… Se confundió al considerarse atropellado, envidiado y acosado por algunos periodistas… No supo, o no logró interesar verdaderamente a Don King después de su derrota con Finito. El sábado, el promotor, ni siquiera estuvo alrededor del ring mientras el nica recuperaba el cinturón.
DEBE DAR GIRO
Rosendo está de regreso en el trono, y aunque no sea el mismo, debe saber manejarse de frente a las nuevas perspectivas… Necesita un adiestrador con autoridad que le transmita realmente la suficiente confianza.
Es urgente que a los casi 31 años, sea manejado hábilmente. Es decir, que pelee lo más seguido posible… Le conviene, acercarse al público cabalgando sobre el potro de la humildad, como lo ha hecho muy bien Adonis Rivas y lo hizo Alexis Argüello.
Es necesario que se interese en la modificación de su imagen. Vamos, un curso intensivo de reacomodamiento que le permita sentirse tranquilo, apreciado y lo suficientemente estimulado para los rigores de su trabajo.