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MECA, ARABIA SAUDI.- Más de 2 millones de peregrinos se dirigieron ayer a La Meca en la culminación del hajj, el tradicional viaje islámico que conmemora el último viaje del Profeta Mahoma.
El cántico de haj: “¡Aquí estoy, oh Poderoso, aquí estoy!”, reverberó en el Monte Arafat, un promontorio situado unos 19 kilómetros al suroeste de La Meca. El interminable flujo de peregrinos llegó hasta el monte, donde según la tradición islámica Mahoma pronunció su último sermón y se despidió de su pueblo en marzo del año 623. El profeta murió tres meses después.
A mediodía, unos 250,000 peregrinos se congregaron en la Mezquita Namira para escuchar al clérigo de mayor jerarquía en Arabia Saudí, jeque Abdul-Aziz bin Abdulá Al al-Sheik.
El Día de Arafat es la culminación del haj, que simboliza el día del juicio cuando, de acuerdo con las enseñanzas del Islam, los muertos resucitarán y todos se presentarán ante Dios para responder sobre sus actos. Los musulmanes creen que fue aquí donde el Corán, su libro sagrado, le fue revelado a Mahoma.
A partir de hoy, y tras el sacrificio de camellos, ovejas o vacas, se inicia la más importante festividad musulmana Ei al Adha, cinco días en que los fieles en todo el mundo se inclinan a orar en dirección a la Meca, donde está la Kaaba, una piedra negra cubierta de seda negra en la que descansó su cabeza Mahoma durante sus inspiraciones divinas.