Noel Hernández Ramos [email protected]
Un extraño hecho alarmó a los habitantes del Barrio Camilo Ortega, ubicado al sur de San Judas, tras ver que el agua que recogían para almacenar salía con un color rojizo y con olor a sangre.
Rafael Somoza, gerente de operaciones de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) en Managua, informó que los habitantes reportaron lo sucedido, procediendo a recoger muestras del agua almacenada para practicarles exámenes de laboratorio.
Somoza, expresó que aún no se ha confirmado qué sustancia pudo haberse introducido en las redes de distribución aunque el efecto sólo se sintió en dos calles del barrio.
De acuerdo con el funcionario no se puede generalizar porqué el vital líquido que se envía hacia ese sector llega por sistemas de rebombeo desde San Judas y de estar contaminada hubiese afectado a más gente.
“Decir que el agua está contaminada o con un tipo de producto, todavía no lo podemos afirmar, lo que tenemos es una teoría de lo que pasó, porque existen mataderos clandestinos en la zona donde la sangre pudo llegar a las tuberías”, dijo.
Este fenómeno es posible que ocurra porque en el sector no hay agua y cuando las tuberías están vacías tienden a succionar. “Es posible que una manguera estuviera en un recipiente con sangre o en el suelo de estos mataderos introduciéndose a la tubería”, agregó.