La catedrática Marisela Quintana acusó en los juzgados al senegalés Yedy Bruno Tay.

Policía ampara a catedrática

Debido a la agresión, la profesora Marisela Quintana tiene una lesión en el oído que le perjudica la audición Asuntos Internos de la Policía resuelve que en la División Cinco violaron derechos humanos de la universitaria Juan Ignacio Rosales [email protected] Yedy Bruno Tay, quien agredió a golpes a la catedrática de computación Marisela Quintana, ante […]

  • Debido a la agresión, la profesora Marisela Quintana tiene una lesión en el oído que le perjudica la audición
  • Asuntos Internos de la Policía resuelve que en la División Cinco violaron derechos humanos de la universitaria

Juan Ignacio Rosales [email protected]

Yedy Bruno Tay, quien agredió a golpes a la catedrática de computación Marisela Quintana, ante unos 20 testigos, aún anda libre, pese a que un dictamen del médico forense, dice que este hombre le causó lesiones graves en el cuello y el oído a esta profesora universitaria.

“El dos de febrero, durante el receso de la defensa de una monografía de dos jóvenes universitarias de las cuales soy tutora me acerqué a este señor (Tay) con el fin de conseguir fuego para encender mi cigarrillo, pero en el momento en que lo toqué en el brazo para que me atendiera, se volteó y empezó a golpes”, dijo la quejosa.

La profesora Quintanilla hizo la denuncia de la agresión ante la Policía de la División Cinco, pero allí se negaron a atenderla y a capturar al agresor.

Ante tal estado de indefensión, ella denunció esta actuación negligente de la Policía ante el Ministerio de Gobernación y Asuntos Internos de la Policía Nacional, expediente 016-001, la que luego de las investigaciones resolvió que “esta autoridad encontró que hay responsabilidad por parte de los policías que actuaron y no llevaron el caso.”

Asuntos Internos de la Policía encontró que los agentes de la División Cinco que recibieron la denuncia de Quintanilla, “son responsables de desatender tramites, plazos y requisitos legales relativos al trabajo policial y que tiene como consecuencia la violación de los derechos humanos…”, según comunicación que le envió el capitán Israel Baltodano Chávez, oficial de Asuntos Internos de la Policía.

Por su parte, la profesora Quintanilla expresó: “Nadie acude a un plantel de Policía por placer. El lugar no es un parque. La gente va porque necesita que le resguarden, porque necesita ayuda. Espero que esto colabore a prevenir estas injustas y penosas situaciones “.

La catedrática, hoy viernes estará ampliando sus declaraciones en los juzgados y solicitó que se citen como testigos del hecho a 7 personas adicionales a los 3 primeros que presentó en el Distrito Cinco.

Los vigilantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, (UNAN-Managua), habían detenido al supuesto africano, quien agredió a la catedrática en el pabellón 34.

Aunque cuando la profesora intentó encarcelarlo, las autoridades universitarias impidieron la entrada a los agentes, aduciendo “para evitar un escándalo, por la detención de un profesor extranjero en sus instalaciones”, y argumentando que se violaría la autonomía universitaria, señaló Quintana.

Ese mismo día, Quintana había hecho la denuncia en la División Cinco de Policía, donde citaron a Tay y a ella a las 3 de la tarde del lunes 5, pero en la unidad policial no detuvieron al senegales. “No lo detuvieron ni las 48 horas reglamentarias, pese a que hay examen del médico forense que me atendió”, protestó la universitaria.

SENEGALES NO DA LA CARA

Se trató de localizar donde supuestamente trabaja el señor Tay, a fin de que diera su versión a LA PRENSA de lo sucedido, pero fue imposible localizarlo.

Tay, en sus declaraciones a la Policía, explicó que la catedrática Quintana, fue la que lo agredió sin motivo alguno y que de no ser por los vigilantes de la universidad que la detuvieron, lo habría agredido de peor forma, tras enseñar unos rasguños que le dejó la profesora cuando trató de defenderse.  

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