- Sandinismo confirma a sus “aliados” que no abrirá su lista de diputados, porque candidatos ya están definidos
- Sólo les ofrecen programa de gobierno, agenda parlamentaria y participación amplia en su gobierno
Nidia Ruiz López [email protected]
Daniel Ortega, candidato a la presidencia por el partido sandinista, no descartó a ningún dirigente político o empresarial para ser su compañero de fórmula en las elecciones del próximo cuatro de noviembre.
Ortega dijo que su partido está abierto a platicar con todos los sectores “y en su momento vamos a ver los resultados que dan las gestiones que estamos haciendo en diversas direcciones. Aquí no podemos descartar a nadie, porque aquí es más importante dar una señal de que podemos caminar juntos a pesar que en otro momento hayamos estado enfrentados”.
Al ser consultado sobre un supuesto acercamiento con José Antonio Alvarado, presidente del Partido Liberal Democrático (PLD), dijo que se han encontrado en actividades protocolarias. Se ha especulado que el candidato a la vicepresidencia podría ser Pedro Solórzano, ex presidente del Partido Conservador o el empresario Manuel Ignacio Lacayo, pero no hay versiones oficiales.
“Lo que les puedo decir es que en las conversaciones que sostenemos con las dirigencias políticas en este país, nuestra posición es de trasladarle confianza que vamos a buscar cómo lograr que los nicaragüenses superemos de una vez por todas las confrontaciones y revanchismo, y aprendamos a entendernos y trabajar juntos”, indicó.
Expuso que en el Congreso del pasado 24 y 25 de febrero se dieron como plazo “unas semanas” para encontrar al candidato idóneo. Ese plazo podría extenderse hasta mediados de abril, cuando inicia el período de inscripción de candidatos, según la propuesta de calendario del Consejo Supremo Electoral.
“Hasta allí llegaría el límite para que definamos convocar a la Asamblea Sandinista y hacer la propuesta de fórmula presidencial”, expuso.
CERO PARA ALIADOS
Ortega dijo que el lunes se reunió con Agustín Jarquín, presidente de la Unidad Social Cristiana (USC), y con el reverendo Omar Duarte, del Movimiento de Unidad Cristiana (MUC), a quienes aclaró que no tienen espacios disponibles en el Parlamento, pues la unión se dio luego de la consulta sandinista.
La propuesta es que van con un programa de gobierno, agenda parlamentaria, participación amplia en el gobierno nacional.
“Por lo tanto queda totalmente descartada la posibilidad de abrir espacios para diputados, esto lo debatimos en la Dirección Nacional y lo comenzamos a anunciar”, manifestó.
Agustín Jarquín dijo que en las conversaciones con los sandinistas hay avances, ya que hay disposición para precisar la plataforma de gobernabilidad y la agenda parlamentaria, pero dijo que en el tema de la lista hay confrontaciones internas.
Precisamente la tarde de ayer, Jarquín se reunió con el embajador estadounidense Oliver Garza, con quien conversó sobre las relaciones entre las dos naciones, la lucha contra el narcotráfico, fortalecimiento de la seguridad jurídica y la disposición de la USC para conformar la alianza con el Frente Sandinista.
OFRECE DETALLES DE LA REUNION FSLN-EE.UU.
Daniel Ortega dijo que cuando los funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos se reunieron con él, le manifestaron su desconfianza por un posible triunfo electoral del partido rojinegro, pero que también le dejaron claro que si era un proceso transparente, iban a respetar los resultados finales.
Dijo además que su partido quería que las elecciones de noviembre fueran incuestionables y que no se presenten problemas como los que ocurrieron en Estados Unidos.
“Tenemos diferencias porque las tenemos, tienen diferencias demócratas y republicanos. Es normal que nosotros tengamos diferencias. Lo importante es que se vaya trabajando en la búsqueda de relaciones respetuosas, respetando las diferencias”, indicó.
En ese mismo encuentro los funcionarios norteamericanos le pidieron su opinión sobre el convenio de lucha contra el narcotráfico que Nicaragua y Estados Unidos están por firmar. Según Ortega, en esta propuesta está lo que los gringos llaman “persecución en caliente”, que les permitiría ingresar al territorio nacional.
“Consideramos que era un tema de mucha sensibilidad que nos parecía que no era lo más conveniente esto de la persecución en caliente sino que era fortalecer los mecanismos de lucha contra el tráfico de drogas, fortaleciendo las instituciones nicaragüenses”, manifestó.
Otro de los temas de interés de los funcionarios norteamericanos fue el de la propiedad. Según Ortega, su partido le manifestó la disposición de encontrar una solución definitiva al conflicto, pero reconociendo el derecho de los nicaragüenses que han sido beneficiados.
PREFIERE PERIODISMO «HIPERCRITICO»
Daniel Ortega pidió “no tomar a pecho” algunas declaraciones que son parte de la libertad de expresión, en alusión a Tomás Borge, quien declaró que algunos medios “se alimentan de la calumnia como los zopilotes lo hacen con la carroña”. “Tengan seguridad que la libertad es irreversible, que el Frente la va a defender… es más positivo que exista un periodismo hipercrítico, a que exista un periodismo controlado”.