María Antonia López Manzanares [email protected]
La tala de bosques para convertirlos en zonas habitables es una constante en todos los países del mundo. La expansión de las ciudades ha dado lugar a que muchas áreas se hayan perdido en su totalidad y obligado a la desertificación de la tierra.
El antropólogo y sociólogo Antonio Aledo Tur, profesor de la Universidad de Alicante, España, analizó este fenómeno sobre un área europea. No obstante, algunas de las reflexiones planteadas por el estudioso, no desdicen los efectos negativos que sobre la tierra pueden ser causados si no se toman precauciones.
Señala que la urbanización generalmente se extiende sobre tierras agrícolas, estableciéndose una fuerte competencia entre el campo y la ciudad, favoreciendo la desertificación.
Aledo define el proceso de urbanización como la expansión física de la ciudad, del crecimiento del espacio urbanizado; lo cual conduce a una nueva forma de vida y a un cambio cultural.
Debe entenderse además que no se trata de urbanización solamente la infraestructura o espacios construidos, sino áreas destinadas a cementerios, aeropuertos, canchas deportivas, parques entre otros.
Pese a los esfuerzos en materia medioambiental que hoy día se hacen, Aledo sostiene que el campo sufre una serie de presiones de parte del mundo urbano, obligando a la emigración. La expansión de las áreas urbanas se hace en perjuicio de zonas rurales cercanas convirtiendo áreas de cultivo en superficies de cemento y asfalto.
Asimismo se debe considerar que los bosques también han estado amenazados por la expansión de la urbanización.
Otro aspecto a considerar sobre las urbanizaciones son los daños al suelo cuando se crean basureros, se desechan residuos sólidos y no hay tratamientos.
BENEFICIOS Y PROTECCION DEL BOSQUE
Los especialistas en conservación de bosques han detectado varias formas de protección sobre la amenaza constante de su extinción.
La urbanización irracional en zonas boscosas también constituye una amenaza, en tanto quienes la destruyen desconocen los beneficios que se pueden obtener si una plantación se convierte en un entorno complementario del hábitat de los seres humanos.
El hecho de que haya personas en las cercanías o dentro de un bosque, implica el tener que resguardarlo.
Para evitar daños por incendios, que es una causa muy común, el área debería estar protegida por una red de transmisiones de radiocomunicación para la inmediata acción en casos de urgencia.
Tampoco se puede descuidar el que existan guardaparques o agentes forestales, quienes dependiendo de la extensión del bosque necesitarán de transporte motorizado para atender cualquier violación a las normas impuestas en el territorio.
No se puede obviar el trabajo de divulgación y concienciación a quienes disfrutarán de los beneficios del bosque.
Cuando están de por medio las urbanizaciones, el mantener en buen estado las líneas de transmisión de electricidad es sumamente importante.
Imprescindible también es hacer obras de preservación, como diversificación de vegetación, rondas cortafuego, y reducir la biomasa en lugares de alto riesgo, para ello se pueden utilizar vacas, ovejas, cabras o caballos que la consuman.
En el caso de autopistas o carreteras, es recomendable mantener limpio de vegetación.
Cabe señalar que el bosque se convierte en un regulador ecológico y aporta un equilibrio al medio natural.
El uso sostenible del bosque pasa por consumir menos papel aumentando el reciclado, que se evite el desperdicio de la madera, se reduzca el consumo de leña, diversificar y aumentar la plantación de bosque de alto rendimiento y buscar alternativas de empleo del bosque, en vez de talar, promover la recolección de productos como alimentos, plantas medicinales y otros.