- Rumores de golpe de Estado y
violencia mantienen en vilo a la
ciudadanía - “Inseguridad pública alimenta
psicosis”, dijeron activistas sociales
Ricardo Miranda (AP)
GUATEMALA.- En medio de una crisis política derivada de los señalamientos de corrupción y una ola de violencia incontenible, los guatemaltecos han estado agobiados, además, por fuertes rumores de golpe de Estado en los últimos días.
Desde primera hora de ayer, llamadas a medios de comunicación indicaban sobre un golpe de Estado y luego alertaban sobre la supuesta huida del Presidente Alfonso Portillo a Brasil.
Pero el mandatario recibió las credenciales de diplomáticos de México y la Comunidad Europea y, aunque no habló con la prensa, se le vio sonreír e indicar que sería el vicepresidente quien hablaría con la prensa.
“Hay personas cuya obsesión por el poder los lleva a soñar con un golpe de Estado”, dijo el vicepresidente Francisco Reyes, al ser consultado sobre un golpe de Estado.
Los rumores empezaron el viernes y el lunes por la tarde se hicieron más intensos, ante el silencio del gobierno. “Fuimos electos para cuatro años de gobierno y en eso estamos. El gobierno está sólido”, agregó Reyes.
Según el general retirado, Otto Pérez Molina, los delitos impunes, la violencia común y diaria, junto a denuncias de corrupción en contra del gobierno que no se investigan, son elementos que llevan al país a un estado de ingobernabilidad.
“Estamos en contra del golpe de Estado, ojalá que no suceda. Lo cierto es que el Gobierno debe reaccionar y actuar para frenar la crisis, antes de que sea tarde”, dijo Pérez a la AP.
Esa crisis dejó ayer a dos personas muertas y seis heridas en un doble asalto a transportes de dinero y una persona más muerta en un asalto a un autobús.
“No vamos a reaccionar a chismes o rumores”, advirtió Reyes. Para otros observadores, la historia reciente guatemalteca, plagada de golpes de Estado, gobiernos provisionales y violencia política, provoca que la ciudadanía aliente y desarrolle los rumores.
ULTIMO GOLPE EN 1983
La primera vez que circuló la versión de un posible golpe de Estado fue entre agosto y octubre del año pasado, lo que obligó al presidente Portillo a reunirse con más de 4,000 oficiales del Ejército para afianzar su posición. El último golpe militar ocurrió el 8 de agosto de 1983, cuando el general Oscar Mejía depuso al también general Efraín Ríos Montt, quien había llegado al poder por la misma vía el 23 de marzo de 1982. Actualmente, Ríos Montt preside el Congreso guatemalteco.
ALTA INSEGURIDAD PUBLICA
– “Hay como una psicosis de golpe y sin duda es provocada por la situación de inseguridad que se vive”, dijo Carmen Aída Ibarra, de la Fundación de análisis Myrna Mack.
– Según fuentes gubernamentales, se han detectado unos cuatro grupos que se han dado a la tarea de llamar a diarios, diplomáticos y ciudadanos notables alertando sobre el golpe.
– El canciller guatemalteco, Gabriel Orellana, reconoció ante periodistas que el cuerpo diplomático se ha mostrado inquieto por los rumores, pero que esto ha sido aclarado. (AFP).