- Juzgado inicia investigación sobre muerte de joven parturienta
Janelys Carrillo [email protected]
El director del Hospital Carlos Marx, José Noel Somarriba, reconoció ante los tribunales de justicia que la calidad de la atención que se le brindó a la hoy occisa María Elsa Ramírez fue “deficiente” y por eso despidió a la ginecobstetra Juana Alonso y la enfermera Elizabeth Camacho.
Somarriba rindió declaración indagatoria ante el Juzgado Octavo Local del Crimen de Managua, donde es procesado por el delito de homicidio culposo junto a la doctora Alonso y la licenciada Camacho.
Moisés Reyes acusó judicialmente a los tres indiciados por la muerte de su esposa María Elsa el 19 de julio del año pasado, horas después que la joven de 23 años dio a luz a su segundo vástago en ese hospital.
El director del centro asistencial rechazó cualquier responsabilidad en la muerte de María Elsa, alegando que no participa directamente en la atención a los pacientes, pues su función es netamente administrativa y porque los hechos ocurrieron cuando él estaba fuera de la jornada laboral.
Como se sabe, la joven llegó al Carlos Marx con los dolores de parto. De acuerdo al escrito acusatorio, la presunta negligencia con que actuó el personal de turno provocó severas complicaciones a la joven después del parto, por lo que debió ser trasladada hacia el Hospital Bertha Calderón donde finalmente expiró.
Somarriba agregó que cuando conoció la muerte de la paciente ordenó al Comité de Auditorías y Análisis de Fallecidos para que analizaran el proceso de atención que se brindó a la víctima, y cuando el 7 de septiembre del año pasado obtuvo los resultados “en los que se concluía que la calidad de la atención departe del personal de turno había sido deficiente”, procedió a aplicar el reglamento interno de la institución.
La cual recayó en las personas que directamente tenían responsabilidad en la falta tipificada como muy grave y por eso procedió al despido de Alonso y Camacho, explicó.
DOCTORA DICE QUE CUMPLIO CON SU DEBER
– Ante las acusaciones que enfrenta por supuesto homicidio culposo, la doctora Juana Alonso declaró que desde que recibió a María Elsa a las 2:40 p.m. del 18 de julio del 2000 hasta los últimos momentos que la joven estuvo en su poder, ella sólo cumplió con su deber al buscar cómo salvarle la vida.
– Ante el Juez Sergio Palacios, la declarante hizo un relato cronológico de la atención que le brindó a María Elsa, quien llegó con apenas tres centímetros de dilatación y por eso la mandó a pre labor, con instrucciones de llamarla si se presentaba algo fuera de lo normal.
– Recordó que tres horas después volvió a valorarla y la dilatación había alcanzado los cinco centímetros. A las 9:40 p.m., Alonso fue llamada a atender otro parto pero antes de irse preguntó a la enfermera Camacho sobre el estado de María Elsa, recibiendo como respuesta que no había problemas.
– Finalmente dijo que fue a eso de las 00:30 horas del 19 de julio que oyó gritos y una enfermera auxiliar de nombre Cora Gutiérrez le informó que María Elsa tenía una presión de 50-40 por lo que a partir de entonces junto al doctor Mario Zapata, se aprestó a atenderla hasta lograr que la presión le subiera a 90-50.