Edgard Rodríguez [email protected]
El tobillo de Vicente Padilla aún está inflamado. No ha podido correr. Sin embargo, su brazo está fuerte. Tanto que abrió los ojos del manager Larry Bowa, después de enviar un buen número de explosivas bolas rápidas durante un juego simulado ayer.
“Me dijo que tengo un gran brazo y que cree que seré un buen lanzador pronto”, señala Vicente en diálogo desde Clearwater, Florida. Justo ahí, está situado el campamento de los Filis de Filadelfia, durante la etapa de adiestramiento primaveral.
Padilla se marchó el pasado 14 de marzo y dos días después, precisamente cuando tuvo su primera oportunidad de hacer bullpen, se afectó el tobillo y su entrenamiento ha sido planeado en función de su recuperación y hasta ahora todo va muy bien.
“Los encargados (los trainers) me han dicho que en una semana estaré bien. No es algo grave pero uno tiene que tener cuidado. No he corrido, aunque he trabajado duro en las pesas y otros ejercicios que me han indicado en el gimnasio”, afirma.
Vicente no ha sido muy mencionado por los periodistas, que han fijado su atención en el veterano José Mesa y el aún joven Ricky Bottalico, quienes deben disputarse el papel de cerradores en el conjunto. Eso no obstante, no molesta al chinandegano.
“Aquí lo importante es lanzar bien. Lo primero que traje en mi pensamiento es hacer el equipo y luego demostrar que soy útil. Yo no vine para otra cosa. Que me mencionen o no los periódicos no es lo más importante para mí ahora”, explica.
Después de terminar con 4-7 y 3.72 en la temporada pasada, Padilla sabe que su misión es provocar un buen impacto en Filadelfia, a donde llegó canjeado por Curt Schilling. Y su sueño continúa siendo el de convertirse en el cerrador de los Filis.
“Sé que para esta gente (los Filis) no trabajé bien el año pasado, pero en mis últimas tres salidas lancé con dominio. Incluso, salvé un juego y mantuve la ventaja en otros dos. Es decir, al final estaba recuperando la confianza y en eso ando bien”, apunta.
Aunque Vicente no explica con precisión las razones de su desplome con los Filis luego del espectacular trabajo efectuado con los Diamondbacks, muchos lo atribuyen al factor adaptación a un nuevo equipo y nuevos compañeros. Eso ahora no existe.
“Tengo entusiasmo, me siento bien del brazo y pronto lo estaré del tobillo. Este año es muy importante para mí y percibo la posibilidad de una buena relación con el manager Bowa. Pienso que voy a socar”, aseguró el big leaguer nicaragüense.
¿QUE DICE DE EDGARD?
– “Edgard López es un buen bateador. Lo único que necesitaba era un chance. Muchos creen que va a poder batear en Doble A o Triple A. Yo no tengo dudas. Sé que puede hacerlo. Y sus manos y piernas son de Grandes Ligas”.
– “En Nicaragua batea con soltura y aunque muchos no lo crean, batear en esa liga no es para todo el mundo. Y por la forma como estuvo en la Final, Edgard va a llegar crecido y debe lucir bien con los Yanquis en Triple A”.
– “Su mayor virtud es que maneja bien la zona de strikes. Es muy selectivo. Tiene manos rápidas y es agresivo. No se le puede lanzar nada adentro porque lo devuelve con fuerza y tiene su poquito de poder”.
– “Además tiene una ventaja y es que no es cobarde. Mientras más duro es el torneo o el reto que tiene, mejor luce. Lo vimos en Italia en el Mundial y en todos los torneos a los que lo llevaron. Es un buen jugador y yo creo que llega”.