- Davis ha pasado a la historia como el primer manager campeón en años seguidos con dos equipos distintos
Edgard Tijerino M. [email protected]
“Esa proyección bajo presión que te permite construir cuatro victorias consecutivas, sólo se consigue con bravura, madurez, lucidez y ansiedad… No hay otra forma, y este equipo tuvo todo eso, por eso fue más, por eso es un Campeón no abierto a discusiones”, me decía ayer domingo, con esa tranquilidad de pescador costeño, Davis Hodgson, quien no sabe si recibirá ofertas de los rugidores para la próxima temporada.
“Estoy disfrutando la conquista, pero no se nada sobre mi futuro. ¿Acaso hay algo que este escrito en este béisbol?… Mucho menos la próxima parada de un manager”, manifestó… Hay una visión quijotesca de éste negro angosto y flexible, que siempre va directo con sus apreciaciones, que no se esconde nunca, que se tiene una gran confianza.
“Fue emocionante, pero en León están acostumbrados, en cambio, lo que viví en Matagalpa fue una novatada… Ni la fanaticada ni los jugadores parecían saber manejar el momento… Todo fue tan espontáneo, hermoso y significativo, que uno siente que puede vivirlo por siempre”.
“Sin coraje no se puede ir a ningún lado, no se pueden hacer planes… Con dos derrotas, llegamos a un momento difícil. Lo clave fue no sentirnos vencidos y considerar que éramos capaces de hacer reversible la serie”, agregó.
-¿Cuál fue tu mayor incidencia?
“La tranquilidad y la seguridad que les transmití a los peloteros… Ellos me veían y me escuchaban. Insistir en que podíamos reaccionar y enderezar la serie hasta convertirlo en una consigna, fue decisivo. Cuando los empatamos, el equipo alcanzó una elevación impresionante, y cuando nos fuimos arriba 3-2, todos descartaron la posibilidad de un séptimo juego. Sólo así se puede”.
-¿Es decir que el Bóer es un equipo de menos agallas?
“No, no estoy diciendo eso. Nos ganaron cuatro veces seguidas en la semifinal y arrancaron con dos victorias… Superaron varios bajones de voltaje individuales y estuvieron siempre en la pelea. No podíamos parpadear… Aprovechamos mejor las circunstancias favorables y logramos quitarles el impulso. Fue una gran serie con cada partido cubierto por la incertidumbre”
-¿Qué fue lo más importante?
“El pitcheo abridor con su profundidad, y sobre todo, Asdrudes, quien proporcionó la seguridad que necesitábamos dos veces, pero más que todo, en el tercer juego… Diego y Deago, como siempre, muy difíciles de batear, y por supuesto Edgard López. Fue el generador de nuestra agresividad, estuvo bateando en cada juego y se convirtió en inspirador”
-¿Qué tanto te preocupó el bullpen?
“Pensé que Miranda terminó la Liga un poco excedido de trabajo y le estaban conectando mejor, y coloqué a Alvaro como un gran soporte, pero desde el inicio decidí que si trataba de trabajos cortos, no extenuantes, usaría a los abridores como Sandino y Deago…Y fue necesario”
Salud Davis y esperá las señas que seguramente te harán.