Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
El Hospital del Ingenio detectó un aumento de los casos de pacientes afectados con altos niveles de creatinina y orientó la conformación de un equipo investigativo que analizará el comportamiento y causas de la enfermedad, dijo el doctor Alvaro Bermúdez, representante del Ingenio San Antonio.
El esfuerzo del ISA no quedó allí. Próximamente vienen al país médicos de Estados Unidos a reforzar al equipo contratado para ese fin, en un afán de buscar las causas que generan la mortal enfermedad que aqueja a los trabajadores y a los pobladores en general.
El doctor Alejandro Marín, director del Hospital del ISA, resumió que los primeros resultados indican que la Insuficiencia Renal Crónica llevó a la muerte a casi 400 personas en el occidente del país. Dichos expedientes son independientes de los casos que se señalan en el centro de producción.
“Sospechamos que el ambiente, el suelo, las aguas u otros factores están afectando a la población. Sobre todo a los asentados en los municipios que rodean el litoral del Pacífico, tales como León, Telica, Quezalguaque, Posoltega, Chichigalpa, Chinandega y El Viejo”.
APOYARÁN INVESTIGACIONES
“Los casos son una campanada de alerta a la región, nosotros somos una empresa sensible no ahorita, sino desde hace 40 años, cuando se integró la atención médica al campo y estamos interesados en apoyar cualquier investigación seria que genere resultados sobre lo que está pasando en León y Chinandega, pero evidentemente no podemos reemplazar al Estado”, opinó el doctor Alvaro Bermúdez, representante del Ingenio San Antonio.
Plan para reponer líquidos
El Ingenio San Antonio mantiene un plan para reducir las enfermedades profesionales. En este caso particular prepara dentro de la empresa el denominado Bolis Hidratante, bebida similar al Gatorade, que se utiliza para que el obrero del campo reponga los líquidos perdidos (electrolitos) durante la jornada laboral.
El licenciado Francisco Pavón, Responsable de Higiene y Seguridad del centro dijo que “cuatro mil bolis se distribuyen entre las cinco cuadrillas de trabajo a diario, además que el grupo de trabajadoras sociales recomiendan a los paileros la ingesta de abundantes líquidos. La empresa proporciona pipas de agua para reabastecer del vital elemento a quienes la necesiten en la agotadora jornada.
“El trabajador a veces no bebe agua para no atrasarse, juegan con los bolis lanzándolos como si fueran pelotas y por eso hay un programa de persuasión de estas medidas para ayudar a la plantilla a cuidar su propia salud, indicó el funcionario.