- Radioemisoras locales precisaron que el sismo no tuvo un mayor impacto en la región oriental del país
AFP
San Salvador— Tres violentos sismos sacudieron la mañana de ayer sábado el territorio salvadoreño hacia las 10H40 (16H40 GMT), provocando derrumbes y pánico en la población salvadoreña, constató la AFP.
Miles de personas en pánico salieron a las calles en cuanto los edificios y los postes del alumbrado público empezaron a balancearse.
Unos lloraban, otros trataban la manera de llegar a sus hogares o ir en busca de sus familiares, pero topaban con enormes congestionamientos vehiculares en la capital salvadoreña, la más fuertemente sacudida.
Reportes de radioemisoras locales precisaron que el sismo no tuvo un mayor impacto en la región oriental del país.
Con base en informes oficiales, la radio YSKL dijo que el primer movimiento telúrico fue de 5.5 grados en la escala de Richter, seguido por otro de 5.0 y un tercero de 4.5, todos con epicentro en el sector sur del área metropolitana de San Salvador.
Helicópteros de la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS) comenzaron a sobrevolar la capital para determinar si las carreteras se encuentran obstaculizadas con derrumbes.
El portavoz de Cruz Roja Salvadoreña, Carlos López, declaró que “hay angustia generalizada”, por los fuertes y prolongados sismos que sacaron a los salvadoreños de su rutina.
Los establecimientos comerciales que estaban operando de inmediato cerraron sus puertas al público, al igual que otras empresas. Las comunicaciones telefónicas y el servicio de energía eléctrica sufrieron leves interrupciones.
El Salvador fue sacudido por un primer terremoto el 13 de enero, con una magnitud de entre 7.6 y 7.9 grados Richter, el cual provocó 827 muertos, 1.1 millones de damnificados y más de 1,200 millones de dólares en pérdidas materiales, según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
El segundo terremoto, se produjo el 13 de febrero, provocó 315 muertos, más de 252,622 damnificados y unos 800 millones de dólares en pérdidas a la economía nacional.
Multiplican llamados a la solidaridad
Gobiernos, organismos internacionales y humanitarios hicieron vehementes llamados, esta semana, a redoblar las acciones de solidaridad con El Salvador, asolado por dos terremotos.
El último grito de auxilio fue lanzado el viernes por el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, quien visitó el país centroamericano para constatar los daños causados por los sismos y entrevistarse con autoridades del Gobierno y del Congreso.
Iglesias afirmó que el esfuerzo de reconstrucción será “muy grande” y que requiere de una gran solidaridad internacional, en la que el BID está firmemente comprometido.
La entidad financiera ha dispuesto entregar a El Salvador créditos por 153 millones de dólares, ya aprobados, que sólo necesitan de la ratificación por parte de la Asamblea Legislativa salvadoreña.
Por su parte, fuentes diplomáticas informaron el jueves que el gobierno español animará a la Unión Europea (UE) a aumentar la ayuda destinada a El Salvador, cuando se reúna en Madrid, el 7 de marzo, el Grupo Consultivo, integrado por los países donantes y los organismos financieros internacionales que apoyan la reconstrucción de Centroamérica. Bruselas y los Estados miembros enviaron a El Salvador unos 10 millones de euros (9.3 millones de dólares) en ayuda urgente, y dentro de un mes, en su próxima reunión, podrían dar respuesta al plan de financiamiento propuesto por el gobierno salvadoreño, que antes del segundo terremoto ascendía a 1,300 millones de dólares.
UE enviará ocho millones de euros
En lo que respecta a la ayuda urgente, la UE anunció este jueves que enviará ocho millones de euros más (7.4 millones de dólares) para cubrir las necesidades causadas por los terremotos.
Al clamor se sumó el viernes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) al advertir sobre el peligro de una hambruna entre decenas de miles de damnificados salvadoreños.
Se exhortó a la comunidad internacional a destinar recursos para alimentos y la reconstrucción de El Salvador.
“La situación es dramática. Las reservas de alimentos se están agotando y existe un peligro real de hambruna y de que ello desencadene graves problemas sociales”.
También se conoció en Washington, el viernes, que el presidente George W. Bush recibirá la semana próxima al presidente de El Salvador, Francisco Flores, para informarse de los daños causados por los recientes terremotos.