Xóchitl Castrillo, fiscal de Tinoco.

Las anomalías del Centro de Cómputos

Xóchitl Castrillo, fiscal electrónica de Tinoco, asegura que exageraron tanto los datos, que ahora no son creíbles Arquímedes Gonzá[email protected] Los que la vieron entrar el 21 de enero al Centro de Cómputos donde ingresaban los datos de las votaciones de la consulta popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional, no sabían que Xóchitl Castrillo no […]

  • Xóchitl Castrillo, fiscal electrónica de Tinoco, asegura que exageraron tanto los datos, que ahora no son creíbles

Arquímedes Gonzá[email protected]

Los que la vieron entrar el 21 de enero al Centro de Cómputos donde ingresaban los datos de las votaciones de la consulta popular del Frente Sandinista de Liberación Nacional, no sabían que Xóchitl Castrillo no era una fiscal “política” cualquiera, sino una especialista en Ingeniería en Computación.

Castrillo, fiscal nacional en el Centro de Cómputo por el ex candidato Víctor Hugo Tinoco, relató una serie de “cosas extrañas” que pasaron durante el conteo de votos, en la consulta sandinista del pasado 21 de enero.

El Comité Electoral Nacional, dirigido por Edwin Castro, quien a la vez era candidato a diputado, aseguró a los fiscales que los dejarían entrar al local después de la una de la tarde del domingo 21, pero fue hasta las once de la noche del mismo día, horas después de haber cerrado las urnas a nivel nacional, cuando les permitieron pudieron ingresar al centro.

“Nos mostraron las computadoras y el software. En ese primer intento, el programa no validaba nada y libremente y a discreción, se podía introducir cualquier número de boletas y votos. Dijeron que era un problema de la red”, relató Castrillo a LA PRENSA.

Regresó a las dos de la madrugada y media hora después, llegó el primer paquete de boletas. “Habían 20 máquinas que con el pasar de los días, fueron menos porque se dañaban. Para el cómputo de presidente habían cuatro máquinas”, refirió.

Recordó que los fiscales del candidato Alejandro Martínez Cuenca llegaron solamente la primera noche. Los de Ortega y Evelio Picado nunca llegaron.

Dijo que “lo único que se podía hacer era ver si copiaban bien los datos, pero solamente se podía vigilar una computadora a la vez. Desde la primer noche se vio que iba a ser un relajo”.

CAMBIAN CODIGO DE SEGURIDAD

Otra de las anomalías, según Castrillo, fue que “se suponía que las esquelas tenían un código de seguridad y solamente con ese número se tenía acceso, pero al día siguiente, los que ingresaban los datos, estaban tachando los códigos porque supuestamente no funcionaban y a mano distribuyeron otros códigos”.

OFICINA SECRETA

Los reportes preliminares los habían prometido cada doce horas, pero al final vinieron publicitándose 24 horas después. Supuestamente el primer reporte de datos estaría listo a la una de la tarde del lunes 22 de enero, pero fue hasta las cuatro cuando los fiscales lo oyeron por la radio.

“Donde hacían el reporte, era una oficina secreta donde entraban pocas personas y cerraban bajo llave. Nos tuvieron en un salón y entre el ya viene y lo están imprimiendo, pasaron muchas horas”, dijo Castrillo.

Dijo que los fiscales protestaron e impidieron ingresar más datos, mientras no dieran el reporte.

EDWIN CASTRO: JUEZ Y PARTE

Llegó Edwin Castro, presidente del Comité Nacional Electoral a la oficina secreta, “salió con los papeles y nos dijo que (el reporte) aún no había salido, pero luego lo escuchamos por radio, dándolo a conocer, fue una falta de respeto”.

Aseguró que Castro llegaba continuamente y “era una irregularidad, porque según los estatutos, había un artículo que si uno se postulaba, tenía que separarse de sus funciones y Castro estaba como precandidato a diputado, tenía que separarse de sus funciones”.

En efecto, el Artículo 45 del Reglamento para la Selección de Candidatos del FSLN, indica que “todo miembro de las Comisiones Electorales que se candidatare en esta Consulta Popular, deberá retirarse de sus funciones en su respectiva comisión durante el proceso electoral donde se candidata”.

En esa primera jornada del escrutinio, Castrillo dijo que “había un descontrol total y parecía un mercado”, que se agravó del tercero al cuarto día, cuando el candidato Evelio Picado que había acumulado doscientos votos diarios, “de un día para otro, apareció con diez mil votos”.

“El promedio de crecimiento fue demasiado desproporcionado. Ese mismo día de repente aparecieron todos los saltos de los candidatos. Lógicamente eso no es posible. La tendencia no cambia tan drásticamente y no era para que moviera tanto los datos”, dijo.

Otra de las irregularidades fue que “supuestamente se iban a entregar 200 boletas por Junta pero habían esquelas del norte del país con 280 boletas reportadas, en las que Ortega tenía siempre un promedio de 260 votos. Era exageradamente altísimo, pero no había nada qué vigilar porque las esquelas venían así y seguramente el problema se produjo desde la base”.

Explicó que Ortega siempre “tuvo un margen excesivo, podemos decir que Ortega ganó la consulta, pero no con esa gran diferencia. Yo creo que exageraron demasiado, ni siquiera son creíbles los datos”.

Castrillo pidió a la Comisión Electoral una copia del detalle de códigos de ingreso y de centro de votación, para cotejar los datos y las juntas, pero semanas después de haber concluido la consulta, todavía no le han entregado la documentación.  

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