- Autoridades territoriales del FSLN en San Marcos y Diriamba admiten que hubo “fallas garrafales” en la consulta del 21 de enero, pero no fraude
Arquímedes Gonzá[email protected]
CARAZO.- En una casa del municipio de San Marcos, de este departamento, que vista desde afuera parece abandonada, funciona el Comité Municipal del Frente Sandinista.
Felipe Cruz Traña, asambleísta municipal y fiscal de Daniel Ortega durante la consulta del 21 de enero, abre la puerta asombrado de una visita tan temprana.
Cuando se le muestran las copias de las “Actas de Escrutinio” de la consulta, lo primero que pregunta es: ¿Y esto… de dónde lo sacaron? ¿quién se los dio?, a lo que le respondo: “Nos pagan para saber cosas”. No se ríe, no tiene humor.
Al explicarle las inconsistencias en las actas, Cruz Traña frunce el ceño y se pone a la defensiva.
El primer caso: Un acta de escrutinio del centro de votación 012 con 781 boletas recibidas y solamente una nula. Sin embargo, en el detalle de votos, Ortega obtuvo 64 votos, Martín Evelio López, Alejandro Martínez Cuenca y Víctor Hugo Tinoco, solamente uno respectivamente. O sea, teóricamente faltan 714 boletas.
Además, la copia del Acta no indica cuántas boletas se anularon, cuál era el código de seguridad, cuál el código de acceso y falta la firma de un fiscal.
Cruz Traña se acomoda los anteojos, toma el papel, y grita a su esposa que está en el otro cuarto: “¡Andá llamame a Reynaldo!”
Le muestro el segundo caso: San Marcos, 3,322 boletas recibidas, 2,668 utilizadas, 654 no utilizadas y 150 nulas. Ortega 2,009 votos. Martínez Cuenca 281 votos, Tinoco 189 votos y; López 39 votos. La situación es la misma: No tiene el número del Centro de Votación, excede el techo de boletas que debieron ser 200, falta el código de seguridad y está firmada solamente por la fiscal municipal, Ana María Sánchez.
Se disculpa. Ya no regresó su esposa. Entra y rápidamente sale con una desvencijada bicicleta. El cuarto parece volverse más frío. En la pared hay una carta de apoyo a Cruz Traña firmada por unas cincuenta personas. “…Los abajo firmantes, declaramos que el señor Felipe Cruz Traña y su familia deben permanecer en esta casa hasta que se resuelva el problema de propiedad”.
Regresa junto a Reynaldo López García, miembro del Comité Municipal del FSLN, quien antes de tomar los papeles, dice convencido: “Nunca recibimos esas actas. Esa no fue la oficial. Es falsa porque las verdaderas traían un código de seguridad pre impreso”. Agrega que Ana María Sánchez “fue la fiscal de Martínez Cuenca y seguramente metió ese papel. Los delegados municipales del partido convocaremos a una reunión para aclarar esto”, promete.
Le muestro otro caso: Centro de votación 006, Código de seguridad 5423. Registra 197 boletas recibidas (el número 803 está tachado), 8 nulas, 162 utilizadas y 35 no utilizadas. Ortega 138 votos, Tinoco 1, Martínez Cuenca 1, López 4 (pero el número está sobre escrito sobre otra cifra diferente). Lo extraño es que la sumatoria no corresponde con las cifras reportadas, ya que los votos válidos más los nulos suman 152 votos, es decir, 10 boletas menos a las “utilizadas”.
López García, como denigrando a un enemigo, dice: “Cualquier acta sin firmas, se invalidaba y más con esos errores. Es verdad que hubo deficiencias y fallas garrafales, pero no fraude. Eso, eso sí que no. El problema en la consulta fue el chauvinismo local. Muchos trataron de defender a toda costa a sus candidatos”.
– Pero tengo otros cuatro casos…, le digo.
“Mirá”, dice, “la verdad hubo poco tiempo y recursos, pero fijáte que en San Marcos, ninguna Junta fue impugnada. Creo que hubo mala intención de algunos fiscales, nada más, pero no pudieron empañar el proceso que fue limpio”.
ACTAS PASARON DIRECTAMENTE A MANAGUA
Llegar de San Marcos a Diriamba, fue tan rápido como un estornudo, o eso pareció después de despertar. El frío era más fuerte y llegamos al Zonal del FSLN, un edificio de dos pisos, totalmente abandonado, con vidrios rotos, puertas caídas y olor a deterioro.
El secretario político de Diriamba, Héctor Pavón, se muestra sorprendido cuando le muestro los doce casos de Diriamba recopilados por LA PRENSA, basándose en copias de las “Actas de Escrutinio”.
De pie, pacientemente, examina los documentos. No habla. Cuando termina, se acomoda en un sillón que seguramente estuvo de moda en los sesenta, y dice: “Sí, evidentemente son anomalías. Estas actas nunca debieron ser válidas, pero yo no le puedo hablar más”. No, no podía porque dijo que era jurisdicción del señor Mario Mendieta, quien fungió como presidente del Comité Electoral Departamental de Carazo en la consulta.
Mendieta es también funcionario del Consejo Supremo Electoral de Jinotepe. Su secretaria le llama al celular y Mendieta dice que está ocupado. Nos cita para el día siguiente. “No, no se puede. Tiene que ser hoy”, respondo. Entonces, pide que lo esperemos hasta las doce.
Llega a las doce y media. Es bastante joven. Al mostrarle las copias de las Actas, Mendieta concluye inmediatamente: “Estas son falsificadas. Las originales tenían el relieve de la figura de Sandino y un código de seguridad pre impreso. Además, aquí nunca abrimos esas Actas, porque pasaron directamente a Managua. Eso es un juego maquiavélico”.
Dijo que en todo caso, si las Actas fueron recibidas en Managua, “el fiscal nacional debió haber peleado la nulidad. Eso lo deben aclarar las autoridades de Managua. En realidad se parecen a unas que dimos como machote a los fiscales para que vieran cómo sería el formulario. Estos documentos falsos, son para crear una crisis partidaria y llegar a una negociación”.
ACTAS SON VERDADERAS
Le pregunto porqué renunció el presidente del Comité Electoral de Diriamba, Carlos González, pues según averiguaciones, se debió a presiones políticas por no ser del bando ortodoxo. “Se sintió incapaz de hacer su trabajo. No pudo conformar una red de tendido electoral y decidió retirarse”, asegura.
Parece una regla que en Carazo y Granada, todas las zonales del FSLN, están abandonadas. En Nandaime, el edificio del zonal parece haber sido torturado por el desgaste y abandono.
Miguel Barrios Fletes, secretario político del lugar, abre las ventanas del lugar que se vuelve más lúgubre por el cielo plomizo. Va a llover.
En vez de confirmar la falsedad de las Actas, en cuanto las tiene en sus manos, afirma: “Sí, estas son las Actas que se utilizaron. Son igualitas, pero nosotros no las manipulamos. Fueron enviadas directamente a Managua y no se reportaron problemas. Ninguna junta impugnó”.
De camino a Granada, llueve por diez minutos. Después, el frío, se convierte en un calor seco y asfixiante.
En el zonal de Granada, es el mismo panorama. La casa abandonada, pero hay un lisiado de guerra que en cuanto nos acomodamos, relata su participación en la Operación Danto de 1988 cuando “me partieron de la pierna izquierda a la quijada de cinco disparos de una ametralladora PKM… Eramos siete de la PUFE (Pequeña Unidad de Fuerzas Especiales) y solamente yo volví con vida… Tengo intestinos de plástico, estuve en Cuba en rehabilitación dos años… Me reconstruyeron la cara y ahora me pagan 400 córdobas al mes..”.
Al final, pidió tres córdobas “para los cigarros” y nos dejó cuando llegó Alejandro Gómez, presidente de la Comisión Electoral Departamental.
Gómez también tomó las Actas y dijo inmediatamente: “Hubo fiscales que quisieron hacer el fraude. Metían estas Actas a las Juntas y ahora quieren montarle el fraude a la estructura. Lo que quieren, es empañar el proceso, pero le aseguro que no tuvimos ningún problema de impugnación. Estas no son las Actas que nosotros utilizamos. Es un fraude montado por otros”.