Gustavo Ortega [email protected]
De complexión mediana y con una personalidad un tanto introvertida, algo típico en los descendientes de las milenarias culturas asiáticas, el señor Masaru Ito se despidió de Nicaragua hace seis días. Ese día viajó a su natal Japón donde seguirá su carrera diplomática tras permanecer casi cuatro años como embajador del país nipón.
Se considera un “enamorado” del gallo pinto, al que consideró el platillo nica que le causó mayor agrado durante su estadía. No escondió la emoción que le motivó retornar a su terruño, pero tampoco la nostalgia de dejar Nicaragua, al que tildó como un país con gran potencial para desarrollarse económicamente y con muchas bondades turísticas.
Japón es el país que mayor ayuda bilateral, vía donaciones, ha entregado a Nicaragua en la última década, con un monto de 45 millones anuales como promedio.
El embajador saliente fue parco, con su marcada dificultad de hablar castellano, al responder sobre temas políticos; pero consideró que en el último año se han observado “algunos avances” en materia de gobernabilidad y transparencia.
Japón forma parte del grupo de los seis países designados por la comunidad cooperante para dar seguimiento a los compromisos que el gobierno contrajo en Estocolmo en mayo de 1999, entre los que destacan la gobernabilidad, reducción de la vulnerabilidad ecológica y ambiental, combate a la pobreza y transparencia en el manejo de los recursos públicos.
Dados los señalamientos hechos por este grupo al gobierno, las tensiones han sido constantes entre ambas partes; situación que a juicio del diplomático japonés, ha ido disminuyendo.
LA PRENSA: Existieron tensiones entre el llamado Grupo de los Seis y el Gobierno las que alcanzaron ribetes de escándalo, pues el Gobierno consideró en un momento determinado esos señalamientos como injerencismo, ¿hoy en día esa tensión permanece?
Masaru Ito: En los últimos tres años se ha mantenido un diálogo muy efectivo y animado, con muchos frutos, estoy muy contento de los cambios que se han dado.
LP: ¿Entonces considera que sí hay avances en materia de gobernabilidad y transparencia?
MI: Creo que ha habido bastante avances, ya que el puente entre la sociedad civil y el Gobierno en el marco de la declaración de Estocolmo, se ha desarrollado un intenso contacto entre todos. Se han establecido legislaciones importantes gracias a este acercamiento, es el caso del fortalecimiento jurídico del sistema financiero.
La tendencia es hacia lo bueno, aunque el paso puede ser un poco lento, se han hecho los esfuerzos sinceros; por tanto creo que se ha visto bastantes avances.
LP: Hablamos de fortalecimiento del sistema financiero, pero están las crisis generadas de las quiebras del Interbank y el Bancafé, de este último existe actualmente órdenes de arresto contra los supuestos responsables, ¿qué opina de esto?
MI: Como soy amateur en asuntos financieros, tal vez sería mejor no opinar.
LP: Pero no me responde acerca de las tensiones con el Gobierno, se percibe que han bajado de nivel, ¿qué está sucediendo, alguna de las partes cedió?
MI: Las relaciones se han desarrollado en un sentido positivo, ha sido muy fructífero, nos gustaría que el diálogo continúe siempre franco.
LP: ¿Cuál es la posición de su Gobierno ante los señalamientos de supuesta corrupción de la administración del Presidente Arnoldo Alemán?
MI: El pueblo de Nicaragua con sus propios esfuerzos debe resolver sus propios problemas, nosotros respetamos que el país se desarrolle con sus propios esfuerzos e iniciativas.
LP: Pasando al tema de la cooperación, Japón se ha caracterizado por donar directamente su cooperación, hay pocos intermediarios…
MI: Nuestro esfuerzo está dividido en diferentes modalidades de cooperación, siendo la modalidad más importante las donaciones. Hemos dedicado nuestros recursos para cuatro rubros: escuelas primarias, ayudas relacionadas a la salud del pueblo, agua potable y la construcción de los puentes.
Después del Mitch hemos cooperado con la estructura de los puentes Bailey (provisionales) mientras se construyen los puentes sólidos…
LP: La cooperación japonesa es considerada una de las más relevantes en Nicaragua, ¿desde cuándo apoyan a este país y cuál es el monto promedio anual de ayuda?
MI: Desde la década de 1970, pasando por los años 1980 y después que vino la paz a Nicaragua en 1990, la ayuda se ha intensificado, los cooperantes puede movilizarse sin problemas. Partiendo de esto, desde 1990 la suma de cooperación asciende a unos 600 millones de dólares, de estos 135 millones son créditos blandos otorgados entre 1991 y 1994.
LP: Pero aún y con ello, siguen siendo líderes en donaciones…
MI: El saldo restante, o sea unos 470 millones de dólares han sido donaciones. Es decir, que en la última década la cooperación anual ha sido unos 60 millones de dólares, de los cuales 47 más o menos son donaciones. Este desembolso está dedicado a los cuatro rubros que cité anteriormente.
LP: ¿Cuántas escuelas han sido realidad mediante la cooperación de su país?
MI: Unas 111, el número de aulas es de unas 500 en las zonas de Chinandega, Masaya, Carazo y Granada.
LP: Existe mucho énfasis en la parte social, ¿esto es una constante en todas las instancias de cooperación de su país en el exterior?
MI: Nicaragua es uno de los principales países que obtiene mayor cooperación per cápita de parte de Japón. Dedicamos mayor nivel de donaciones a los países dependiendo del ingreso de cada habitante y Nicaragua está a la cabeza.
LP: ¿Hay más países en similar situación en Latinoamérica?
MI: Sí, Honduras y Bolivia.
LP: Estamos claros que somos un país pobre, pero en su visión de diplomático, y más aún proveniente de un país calificado entre los más poderosos del mundo, ¿existe alguna fortaleza que plantee el inmediato desarrollo económico?
MI: La capacitación del pueblo debe ser la prioridad. Nicaragua ha sido el “granero de Centroamérica”, esto es algo que no se debe descuidar y tratar de revivir. Por otro lado, las pequeñas y medianas empresas son un sector con mucho potencial.
Ustedes son un país que no se pueden realizar rápidamente a través de la tecnología automotriz, ni mediante la tecnología informática; se puede soñar, pero lo importante es ir con bases firmes.
Nicaragua tenía competitividad con el resto de Centroamérica, ahora no la tiene, por lo tanto hay que abrirse hacia nuevos mercados con imaginación positiva. No es fácil, pero se debe buscar alternativas competitivas y eso incluye la forma de producir. Debo decir que se han hecho buenos esfuerzos, lo importante es continuarlos.
MASARU ITO: «GALLO PINTO ES PESADO»
Para el embajador del Japón, Masaru Ito, quien cesó sus funciones hace seis días, el gallo pinto es su platillo favorito en el vasto listado gastronómico nicaragüense; sin embargo lo considera un platillo “pesado”.
– “Me gusta el gallo pinto, pero sólo una vez al día. Es muy pesado, no lo comería ni dos, ni tres veces en un solo día”, sentenció entre sonrisas.
– Dijo que tras retirarse de Nicaragua se dedicará a las actividades diplomáticas en su tierra natal, según orientaciones de su Gobierno.
– Padre de dos hijas, a quienes dice “amar muchísimo”, el señor Ito se fue “impresionado” por las bondades turísticas del país. Sin embargo recomendó mayores inversiones en el campo de la infraestructura económica para “sacarle provecho” a estas ofertas naturales.
– Con 63 años, se considera todo un “atleta”, siendo la natación su principal pasatiempo; “algo que puede notarlo en mi figura” comentó amenamente.