- Una de las fincas cercadas es la del dirigente conservador William Báez
María Antonia López M [email protected]
Los propietarios de las fincas aledañas a la Costa del Lago de Managua, que bordean en el municipio de Tipitapa, manifiestan que el cierre de los caminos que utilizaban los playeros se realizó ante las pérdidas constantes registradas en sus propiedades.
Las versiones sobre la decisión de los finqueros sobre el acceso a los productores de hortalizas, difieren porque mientras unos cierran el acceso totalmente, otros deciden abrirlo temporalmente.
LA PRENSA conoció que algunos propietarios de fincas decidieron abrir algunos accesos temporales, para que los productores que están ubicados en la parte derecha del lago, lograran sacar la producción caminando entre 2 y 3 km.
El plazo se ha vencido para este grupo, y solamente les dan permiso de salida a los que se ubican en la parte posterior a la Finca El Campamento.
Un propietario de hacienda que solicitó el anonimato, indicó que había autorizado la salida de los productores por su finca a sabiendas que eso puede perjudicarle personalmente, pero su intención es no afectar a esos productores de bajos recursos.
Uno de los más señalados en este problema es el dirigente conservador William Báez, quien cerró por completo el acceso a su finca, en cuya entrada se mantiene un cuidador con escopeta para negar el paso absolutamente.
Báez sostiene que los señalamientos que se hacen en su contra tienen intenciones políticas, “no voy a dejar que me sigan destruyendo la propiedad y por ser William Báez un político están tratando de chantajearme y no voy a dejar que lo hagan los sandinistas, es un chantaje político armado por el Frente Sandinista de Tipitapa”.
Indicó que el ingreso de los productores a la playa fue a través de una invasión de tierras desde el año 1992.
“Ante eso hemos ido a un juicio y lo hemos ganado, porque si bien es cierto están en las costas del lago, durante el huracán Mitch la costa se subió y ellos van avanzando donde están nuestras propiedades”.
Báez explicó que hubo dos dictámenes de la jueza de Tipitapa que ordenó el desalojo, pero los finqueros no han procedido.
“Cuando les dábamos acceso por la propiedad, se llevaban los terneros, los plantíos y destruían la propiedad. Si esta gente se comportara podríamos arreglar algo”, agregó.
Asimismo, enfatizó que “no vamos a extenderles un permiso cuando nadie en la costa les está extendiendo el permiso, porque el problema es que destruyen la propiedad cuando salen y la propiedad privada la debemos de proteger”.
Tampoco consideró viable el cerrar con candados y entregar una llave porque no tendrían ninguna garantía sobre los que realmente pasarían por el camino.