Edgard Rodríguez C. [email protected]
“Hemos estado en peores condiciones y hemos ripostado”, señalaba Henry Roa ayer, mientras intentaba digerir un segundo revés de los leones en esta Final, en la que la ofensiva de los melenudos se ha hundido más de lo previsto.
No sabemos si la mente de Roa se situó exactamente en 1990, pero efectivamente han estado en peores condiciones. Y justamente con un jonrón suyo, los leones terminaron de salir del ataúd frente a la incredulidad de todos en aquella espectacular serie.
Cierto, ahora no están Medina, ni Panal. Tampoco aparece Epifanio en el staff, pero el pitcheo de ahora es superior a aquel y hay jugadores de calibre como el propio Henry y Edgard López, sólo para citar unos pocos. Lo que no hay es pólvora.
Una vez más León fue sostenido por su pitcheo y su defensa, pero el bateo continuó en deuda. Y más grave aún, es que el Bóer ha conseguido una ventaja (2-0) que tiene significado cuando se está por llegar a la mitad del camino. Tendrán que excederse.
La de ayer fue la sexta derrota en línea de los leones ante el Bóer y aunque ciertamente no hay racha interminable, el crecimiento de los Indios es innegable, al igual que la desesperación que ya capta en la caseta de los melenudos ante la improductividad.
Aparte de pitcheo y defensa, los leones han sido tenaces en su presión y han mostrado el carácter que los ha empujado a planos de respeto, pero sin carreras no se puede ganar. De eso es testigo Róger Deago, quien quedó abandonado sobre la colina.
Luego del descanso de hoy, los leones volverán a intentar rugir. Pero tienen dos factores en contra: uno es que vienen a Managua, al campamento del Bóer y dos, frente a Nelson Saldaña, el tirador más eficiente de los Indios contra los occidentales en la campaña.
No obstante, cuando un equipo ha sido capaz de subvertir un déficit de 0-3 en una final como ocurrió en 1990, hay que tener mucho cuidado. Y eso lo saben los Indios, que no excedieron en la celebración de una segunda victoria en la serie.
¿Volverán a rugir?.. Sólo Dios lo sabe, pero en 1990 regresaron de 0-3, que era peor que este 0-2 actual. Aún con eso, es difícil que vuelva a suceder. Bueno, en aquella ocasión tampoco lo imaginamos.