- En las fiestas de La Concha, la Policía ha mantenido a raya a la delincuencia
Euclides Cerda Calero/Especial para LA [email protected]
MASAYA.- Varios improvisados toreros que al calor de los tragos entraron a la barrera para desafiar a los embravecidos astados, fueron llevados al hospital al sufrir lesiones de consideración en distintas partes del cuerpo o por desprendimiento de la dentadura.
Ayer en las fiestas taurinas que están muy concurridas en La Concha en honor a la Virgen de Montserrat, varios parroquianos que dispusieron sacarles unos cuantos tiros con sus “chamarras” a los fieros animales, fueron lanzados por los aires y otros impactados contra las tablas de la barrera.
Los gritos de los espectadores se dejan escuchar al ritmo de música de chicheros cuando un embravecido toro con sus cachos puntiagudos levanta de los pantalones o camisa a uno de los improvisados sorteadores.
Producto a los golpes que sufren algunos “toreros” en brazos y piernas han ido a parar también a manos de sobadores de la localidad para restablecerse de sus dolencias. Otros se encuentran aún internados en el hospital de Jinotepe, a causa de las heridas ocasionadas en el cuerpo o costillas fracturadas.
Patrullaje constante
La Policía realiza patrullaje a pie y en vehículos con el fin de resguardar la seguridad ciudadana y así las fiestas se desarrollen en completo orden, como hasta el momento ha ocurrido, sin hechos que lamentar.
El desfile hípico que le da mejor colorido a las fiestas patronales de La Concha, se llevará a cabo el domingo 25 de febrero, donde se espera participen los mejores montados del país, el cual iniciará en el estadio municipal “Amin Eslaquit” y concluirá con una tertulia amenizada con el conjunto de fama nacional “Fuerza” en casa del señor Rubén Calero Ampié.