- Aunque sin avances concretos, EE.UU. y México dan un paso hacia soluciones comunes en los temas: drogas, migración y comercio
- “Se fijaron los principios y las metas para la relación bilateral para los próximos cuatro años”, dijo la consejera de Seguridad Nacional de EE.UU.
Luis Torres de la Llosa (AFP)
SAN CRISTOBAL, MEXICO.- El presidente norteamericano, George W. Bush, prometió este viernes una nueva era de relaciones más estrechas con México y el resto de América Latina al reunirse con su homólogo Vicente Fox en San Cristóbal, en el estado mexicano de Guanajuato, destino de su primer viaje oficial de ocho horas al exterior.
El encuentro se desarrolló en el distendido marco de la hacienda de Fox, situada 400 km al noroeste de la capital mexicana, poniendo de relieve la afición común por el ámbito rural, las botas y los caballos, que permitió a los mandatarios imprimir el tono amistoso indispensable para dar una dinámica nueva a los arduos temas habituales de la relación bilateral: comercio, migración, droga y cooperación energética.
“Saludamos un nuevo día en las relaciones entre Estados Unidos y México. Cada Nación tiene un nuevo presidente y una nueva perspectiva”, dijo Bush en rueda conjunta, tras reunirse varias horas con Fox, antes de compartir un almuerzo.
Bush insistió en que la elección de México para su bautismo de política exterior no fue fortuita y la presentó como una clara demostración de su voluntad de mirar con mayor atención hacia el sur del continente.
“Construir un hemisferio de libertad será un compromiso fundamental de mi administración”, explicó Bush en San Cristobal. Afirmó que el fortalecimiento de la relación con México “enviará una señal fuerte a todos los países que están mirando: si son nuestros amigos, seremos amigos suyos”.
En esa óptica, México goza de antemano de una posición privilegiada, junto a Canadá, como socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio (TLC).
Desde 1994, el TLC triplicó los intercambios comerciales entre México y Estados Unidos, alcanzando 228 mil millones de dólares en el 2000.
Bush dijo que Estados Unidos y México están determinados a “extender los beneficios de la libertad y la prosperidad a todo el hemisferio”, tema central de la III Cumbre de las Américas prevista en abril en Quebec (Canadá).
Sin embargo, por el momento el presidente carece de la herramienta indispensable para cumplir sus promesas de apertura comercial: la autoridad negociadora “fast track” que el Congreso de Estados Unidos ha negado a la Casa Blanca desde que caducó en 1994.
LAS DROGAS
La lucha antidrogas fue otro de los platos fuertes.
“El narcotráfico y el crimen organizado —advirtieron conjuntamente Bush y Fox—, son amenazas de primer orden para nuestras sociedades. Nos proponemos reducir la demanda de droga y eliminar las organizaciones de narcotraficantes”.
No se mencionó en particular a los esfuerzos para abolir la controvertida “certificación” antidrogas norteamericana, como lo reclamaba Fox.
Sin embargo, Bush recordó que en Washington se lanzó una iniciativa para reexaminar la “certificación” y prometió que llevaría el mensaje del compromiso antidrogas de Fox, incluyendo en materia de extradición, “de regreso a los miembros del Congreso”.
El Congreso es en realidad la única instancia capaz de abolir o modificar el mecanismo de evaluación anual efectuado unilateralmente por Estados Unidos.
La consejera de la Casa Blanca para Asuntos de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, presentó ante la prensa un balance satisfactorio de la visita. “Se fijaron los principios y las metas para la relación bilateral para los próximos cuatro años, se fijó una nueva ruta de navegación para los dos países”, comentó.
El debut de Bush en la escena internacional coincidió con nuevos bombardeos contra Irak, autorizados por el inquilino de la Casa Blanca el jueves, víspera de su viaje a México. El propio mandatario calificó como “de rutina” el ataque, que según Bagdad dejó por lo menos nueve muertos.
LA DEMANDA GENERA OFERTA
El Presidente Bush reconoció que “la principal razón por la cual las drogas son enviadas a través de México hacia Estados Unidos, es que los norteamericanos consumen drogas. Nuestro país debe hacer una mejor labor para educar a nuestros ciudadanos sobre los peligros y los males que implica el consumo de drogas”.
LA MIGRACION
– La cuestión migratoria, uno de los temas que Fox puso con mayor insistencia sobre la mesa, suscitó una de las pocas medidas específicas de la cumbre: la decisión de iniciar negociaciones a nivel de cancilleres y fiscales generales para examinar nuevos enfoques.
– “Por primera vez en la historia existe la voluntad de negociar un nuevo capítulo del tema migratorio y cómo regular los flujos”, explicó a la prensa el canciller mexicano, Jorge Castañeda. La amnistía para los indocumentados reclamada por México, explicó, es sólo un aspecto de la solución, que aspira a lograr un “mercado laboral integrado”.
– Entre seis y siete millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos, incluyendo entre 2.4 y 3 millones de indocumentados. Cerca de 1.5 millón de mexicanos son detenidos anualmente al tratar de cruzar ilegalmente la frontera hacia Estados Unidos.
– Más de 300 mexicanos mueren cada año en el intento, ahogados en las aguas del río Grande, deshidratados en el desierto de Arizona o acribillados por las balas de la Patrulla Fronteriza o de los rancheros norteamericanos. Bush prometió en San Cristóbal una política común “que respete a los individuos a ambos lados de la frontera”.