Plantean reducción de impuestos

Especialistas coinciden que es un planteamiento debatible María Antonia López [email protected] Una reducción gradual de impuestos en Nicaragua es viable para recuperar la economía del país, tema que viene a relieve tras la reciente reducción de impuestos efectuada en los Estados Unidos, sostienen especialistas consultados. Para René Vallecillo, analista fiscal, el país del norte tiene […]

  • Especialistas coinciden que es un planteamiento debatible

María Antonia López [email protected]

Una reducción gradual de impuestos en Nicaragua es viable para recuperar la economía del país, tema que viene a relieve tras la reciente reducción de impuestos efectuada en los Estados Unidos, sostienen especialistas consultados.

Para René Vallecillo, analista fiscal, el país del norte tiene ingresos superiores a una gran mayoría de países, entre ellos Nicaragua y por tanto tienen posibilidad de gastar más o bajar impuestos.

“Ellos están apostando a bajar los impuestos porque su economía se ha ido estancando, tras ocho años de crecimiento económico, ahora se detiene porque el sector público le está quitando demasiado al sector privado, quieren dinamizar la economía, las tasas de interés y bajar los impuestos para que el sector privado tenga más capital”.

Sostuvo que Nicaragua está al revés, porque tiene un alto déficit fiscal entre 14 y 15 por ciento del producto interno bruto (PIB), “y eso significa que si bajan los impuestos un primer efecto es la caída de los precios mientras los gastos se mantienen al mismo nivel por tanto la brecha fiscal acrecienta”.

Sin embargo, reconoció que a mediano plazo bajar impuestos significa darle más oportunidad al sector privado de utilizar sus recursos, que hagan más inversión e incluso disminuya la evasión fiscal.

“Al bajar la evasión fiscal pueden haber mayores ingresos. Otros países han bajado los impuestos y en el mediano y largo plazo, esa reducción empuja a una captación mayor de ingresos”, explicó.

Recomendó la practica de una reducción gradual bajando un punto cada año, para evitar un fuerte impacto permitiendo que la economía y las recaudaciones se acomoden y se construyan otros programas de fiscalización, de la evasión, contra el contrabando y los consumidores sienten beneficios y conciencia del cumplimiento voluntario.

Por su parte, el economista Sergio Santamaría explicó que el programa del Presidente estadounidense, George Bush pretende la reducción de impuestos directos porque Estados Unidos la carga tributaria no está fundamentada en impuestos indirectos, el caso de Nicaragua es lo contrario porque un 85 por ciento de los impuestos son indirectos.

Los impuestos directos son los que gravan directamente a la renta, es el caso del Impuesto sobre la Renta (IR).

El planteamiento de Bush es que el porcentaje de impuestos a algunas empresas y ampliar el empleo evita la desaceleración a partir del segundo semestre del año 2001 y lograr mantenerse arriba del euro.

LA PRENSA trató de obtener la versión del Gobierno pero ninguna de las entidades relacionadas al tema dieron cabida a la solicitud hecha por este rotativo.

FMI VE POCA PROBABILIDAD

Para el representante del Fondo Monetario Internacional en Nicaragua, Joaquín Harnack, la reducción de los impuestos en este momento la ve poco factible, “las necesidades (déficit) en el área fiscal deben ser cubiertas por los ingresos, estamos analizando los ingresos y la cooperación internacional… como cualquier país en vías de desarrollo Nicaragua tiene muchas necesidades”, indicó.

NO TODO ES VIABLE

En el caso de Nicaragua es casi imposible la reducción de algunos impuestos fundamentalmente el del petróleo porque es el que genera más recursos fiscales que el IGV, y crea distorsiones en los precios relativos de los productos en Nicaragua haciendo menos competitivo al sector industrial del país.

– La base de impuestos en Nicaragua es de 120 por ciento del valor CIF y es una cuota fija y cuando aumenta el precio internacional aumentan los impuestos y por ello es que debe haber una revisión por el efecto que tiene en la empresa y los porcentajes inflacionarios de la economía.

– En segundo lugar, se puede deducir que el déficit fiscal que es excesivamente grande, que representa de acuerdo a las proyecciones 2001 un 15 por ciento del PIB esto debería ser compensado con una reducción sustancial en las remuneraciones del Gobierno Central, han pasado de 970 millones que en diciembre de 1996 a algo como 2,700 millones para el presupuesto del 2001.

– Aún con la inflación si lo medimos en términos de poder adquisitivo éste presupuesto no debería pasar de mil 700 millones, creo que hay mil millones.

– Una reducción de impuestos podría hacerse si se reducen los gastos extremados del gobierno.

– Aunque tampoco se puede esperar que la reducción de impuestos en Estados Unidos favorezca a Nicaragua porque el país sigue con tratos preferenciales y si la economía de Estados Unidos logra repuntar por el incremento de la demanda agregada de Estados Unidos beneficia a todos los países.  

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