- La captura de dióxido de carbono, particularmente en los ecosistemas forestales, es considerado uno de los generadores de ingresos más efectivo
- Alternativa frena la deforestación y detiene avance de frontera agrícola
Guillermo Castro MarínEspecial para LA [email protected]
Actualmente se está discutiendo sobre la venta de servicios ambientales, la que podría convertirse en una alternativa para manejar sosteniblemente los recursos naturales.
Como se puede apreciar, la venta de carbono podría ser atractiva para los propietarios de bosques y se convertiría en una alternativa económica que ayudaría a mejorar sus condiciones de vida.
Por otra parte, vendría a frenar un poco la deforestación y los cambios de uso de la tierra, ya que los dueños de bosques no mirarían al mismo como un estorbo para sus labores agrícolas, sino como una fuente de ingreso económico.
El dióxido de carbono [CO2] es el gas más importante en el efecto invernadero y, por lo tanto, uno de los responsables de los cambios climáticos en el ámbito global.
Desde hace algunos años se han realizado investigaciones acerca de la captura de este gas, particularmente en los ecosistemas forestales, los cuales son considerados uno de los sumideros más importantes de carbono a nivel mundial. Sin embargo, los estudios a nivel regional y local son escasos y la información que se maneja actualmente es muy general; por lo tanto, se requieren estudios locales más específicos que brinden datos precisos sobre los flujos y almacenamiento de este gas en los bosques naturales y plantaciones que existen en Nicaragua.
REALIZAN ESTUDIO EN BOSQUES NICARAGËENSES
Motivados por lo anterior se llevó a cabo una investigación en dos bosques de Pinus ocarpa (pinos) con una edad de 11 años en los municipios de San Fernando, Departamento de Nueva Segovia y en Santa Cruz, del Departamento de Estelí. El estudio tuvo por objetivo estimar la cantidad de carbono fijado por este tipo de bosque.
Para tal efecto se utilizó la metodología de Macdiken (1997)1, la cual consiste en la estimación de la cantidad de carbono que se encuentra en tres diferentes fuentes del bosque como son biomasa aérea, suelo y la materia orgánica presente en el suelo. La sumatoria de las tres fuentes da como resultado la cantidad de carbono fijado por este bosque.
Se encontró que bosques de Pinus ocarpa con una densidad poblacional de 547 árboles por hectárea y promedio de diámetros y alturas de 11.74 centímetros y 11.3 metros respectivamente presentan un contenido de carbono de 52.78 toneladas por hectárea en el sitio Buenos Aires, municipio de Santa Cruz.
En cambio en el Sitio Aurora, localizado en el Municipio de San Fernando, la misma especie pero con diámetros promedios de 12.7 centímetros, alturas promedios de 9.7 metros y una densidad poblacional de 350 árboles por hectárea presentan un contenido de carbono de 31.84 toneladas por hectárea.
Estos resultados revelan que un propietario de bosque con las características señaladas anteriormente, podría recibir, si, la tonelada de carbono fijada anualmente tiene un valor de 10 dólares, entre 527.8 y 318.4 dólares anuales por hectárea, solamente por el simple hecho de mantener sus árboles sin cortar.
* M.Sc. en Forestería Tropical. Departamento de Manejo de Bosques y Ecosistemas – UNA.
1. Macdiken, K.G., 1997. A guide to monitoring carbon storage in Forestry and Agroforestry projects. Winrock International Institute for Agricultural Development.