- Embajada
de Honduras
asegura que no hay que temer
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Posiciones encontradas exteriorizaron varios diputados de diferentes partidos políticos. Algunos se pronunciaron a favor de dotar al Ejército de Nicaragua de equipos militares modernos para enfrentar una eventual agresión de Honduras, y otros porque las diferencias se diluciden por la vía diplomática.
“Yo creo que Nicaragua tiene que buscar el equilibrio y el balance, y si los hondureños se están armando fuertemente quiere decir que tienen algunas intenciones, yo creo que nosotros tenemos que prepararnos para defendernos por si acaso se diera un eventual conflicto”, manifestó el diputado Noel Vidaurre.
Por su parte, el legislador sandinista Dámaso Vargas, estimó que “Honduras y Colombia están utilizando la escalada armamentista como arma de presión contra Nicaragua ante el diferendo territorial marítimo”.
El diputado José Espinoza, señaló que la “actitud guerrerista” de Honduras en reiteradas ocasiones ha traído preocupación al pueblo y al gobierno nicaragüense. “No tenemos problemas con el equipo militar blindado, infantería y de hombres en el Ejercito, pero la fuerza naval y aérea poseen aparatos obsoletos”, comentó.
En cambio, los diputados liberales democrático y constitucionalista, Leonel Teller y Wilfredo Navarro, respectivamente, se pronunciaron porque el conflicto entre Honduras y Nicaragua debe resolverse por la vía diplomática.
NO HAY PROBLEMA, DICE HONDURAS
Reinieri Amador, consejero de la Embajada de Honduras en Nicaragua, desestimó ayer los temores de las autoridades nicaragüenses sobre una denunciada “hostilidad pasiva” de ese país que rompe con el equilibrio militar centroamericano.
Amador aseguró a LA PRENSA que actualmente no existe ninguna iniciativa de ley de servicio militar obligatorio en su país y que hasta el momento el asunto se debate a nivel de los medios de comunicación.
No obstante, el diplomático hondureño admitió que el gobierno de su país se vio precisado a detener las compras de repuestos y equipos militares que habían sido autorizados en decreto ejecutivo, por las protestas de sus vecinos.
En esa oportunidad, se conoció la publicación en La Gaceta de ese país del 19 de julio del 2000, de un Acuerdo Ejecutivo que autorizaba a la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional, para que adquiriera en contratación directa, repuestos militares, equipo militar y materiales bélicos para su fuerza naval, aérea y terrestre.
La decisión suscitó la protesta de El Salvador, que en una nota diplomática a la fecha le hacía notar a las autoridades hondureñas sobre los riesgos de armamentismo en la región.
“Lo anterior, a criterio de mi gobierno (El Salvador), viene a incrementar el desequilibrio de fuerzas militares existentes en el área. Al respecto me permito observar a Vuestra Excelencia que, para efectos prácticos, este hecho puede significar el inicio de una carrera armamentista en Centroamérica, en detrimento de la estabilidad regional y del proceso de desarrollo económico y social de nuestros países”, decía la nota de protesta.
Amador, que dijo sentirse sorprendido por las declaraciones que este jueves brindará el jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión y el Ministro de Defensa, José Adán Guerra, expresó que tanto el gobierno de Honduras como el ejército de ese país, continúan apegados a los principios de reconversión militar del área y de desarrollo y modernización de sus fuerzas militares dentro de los tratados y acuerdos regionales.