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Delvin Mallorquín Jaime falleció el martes pasado. Durante las últimas semanas de su vida sus familiares sostuvieron que hubo negligencia de parte de los médicos del Hospital Manuel de Jesús Rivera (La Mascota), por menospreciar su dolencia.
Ellos aseguran que se presentaron el lunes 15 de enero al centro médico con una orden de ingreso desde el Hospital Alemán Nicaragüense pero que los médicos dijeron que volvieran otro día porque “no tenían camas”.
Delvin regresó al día siguiente, pero no fue aceptado sino hasta que un médico discutió con otros para que le permitieran ingresar. La familia Mallorquín se queja porque le dieron tres diagnósticos diferentes sin hacerle un solo examen.
DIAGNOSTICOS VARIOS
“Sólo se acercaban, lo miraban vomitar y defecar la sangre y decían lo que tenía. Primero dijeron que era cirrosis, después que era leucemia y por último un tumor en el hígado”, afirma Boanerges Mendoza, primo de Delvin.
Con el adolescente sin vida, lo que más les duele a sus familiares es que ahora las autoridades digan en público que recibió la atención adecuada. “Dicen que lo atendieron los expertos, pero en realidad lo que se nos decía era que no tenían especialistas que lo vieran, siempre nos dijeron que mañana venía y nunca llegó”, asegura Donald, hermano mayor de Delvin.
Los Mallorquín no aceptan del todo que el joven haya llegado desahuciado al hospital. “Si fuera así no habría tenido necesidad de medicamentos, le hubieran recetado sólo los calmantes que le dieron al final”, dice Donald.
Asegura que un médico hizo firmar a su padre el recibido de una donación a Delvin valorada en diez mil córdobas en medicamentos, para su problema de tumor en el hígado, canalizada a través de dos medios de comunicación. “Pero nunca vimos que le dieran nada, sólo suero y sangre le metían”, afirma el hermano.