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Nunca su pequeña figura se elevó tanto de la tierra al cielo como sigue creciendo en el periodismo deportivo pinolero manejando fechas, marcas y estadísticas memorables.
Martín Nicolás Ruiz Borge, conocido como Martín Ruiz o Marubo, tiene una dedicación obsesiva por recopilar, tanto que ya publicó un libro especializado en récords y hazañas y varias guías de los principales equipos del béisbol de primera división y de la selección nacional.
Su constancia, dedicación y paciencia a través de extenuantes y largas horas de trabajo escudriñando montañas de variados documentos lo colocan como líder indiscutible en esta especialidad.
Con la pluma no se queda tan chiquito. A lo largo del 2000 sus escritos, dándole vida a los números, fueron puntales al igual que sus comentarios alrededor de las instituciones, el béisbol y otras disciplinas deportivas.
“Desde joven quería ser un creador y no un maestro en medio de mi vocación o inclinación por las ciencias sociales”, dice Ruiz Borge.
“Siempre me gustó salirme de los programas cuando tuve la oportunidad de ejercer el magisterio”.
Invariablemente, en los primeros años de su vida pensó que su mundo se encontraba por ejemplo en la ciencia geográfica, en el arte topográfico o en la disciplina matemática de la geometría.
“No estaba definido pero en el camino repasé lo que debía estudiar. Entré en la universidad pensando en el periodismo allá por 1975”, recuerda el Marubo de las estadísticas.
“En esos tiempos era un religioso de la lectura deportiva, incansable leyendo LA PRENSA por la amplitud en todos los deportes. Era un lector asiduo de Edgard Tijerino”.
Tras ser influenciado por las prácticas en la universidad, cuyas notas periodísticas personales perpetuamente enfocaban un tema deportivo, Martín Ruiz se decidió a emprender una profesión que hoy arriba a los 20 años de ejercicio.
Una labor que el próximo sábado le permitirá ser galardonado como el Mejor Cronista Deportivo de Prensa Escrita en el año 2000.
A FONDO CON MARTÍN RUIZ
¿Concluiste la carrera?
“Egresado, pero se me olvidó gestionar el título”
¿No te hace falta el “cartón”?
“Como no y lo voy a solicitar. Si fue por 500 córdobas de esos tiempos (1979) que no lo saqué”.
¿Una fortuna la llegada de Tijerino a Barricada?
“Por su experiencia y porque con él aprendí, pero no soy su descubrimiento”.
¿Cómo te fue con el libro?
“Se publicaron 3,000 ejemplares y se vendieron mil, pero no importa. Lo bueno fue su publicación y la mayor satisfacción es su utilidad, pues siempre lo consultan”.
¿Te molesta cuando cuestionan algunos datos?
“No. Más bien invito a que me ayuden a demostrar la exactitud y a realizar la corrección”.
Pero… ¿Contiene errores?
“Tal vez de digitalización o algunas fechas, pero he tratado de corregirlo. La segunda edición saldrá mejor”.
¿Hay consecuencias del empecinamiento?
“Casi me ha costado mi familia a la que generalmente le dedico menos tiempo que al trabajo”.
¿Un deseo?
“Que uno de mis hijos sea como yo. Que sientan pasión por algo. Creo que a la edad de ellos (Aisha, de 19 años y Clifford, de 18), ya deben pensar en qué ser y qué hacer”.
¿Algún tiempo libre?
“Ocasionalmente para ir a comer y más por iniciativa de mi familia que por mía propia. Son quienes me sacan de casa, de la rutina”.
¿Lo peor?
“Yo no sé cómo hay gente que pierde tanto el tiempo”.
¿Carácter fuerte?
“Es apariencia por la expresión de mi cara que es como la de una persona odiosa. Es cierto, a veces me molesto pero fruncir el ceño es algo natural, de familia”.
¿Cómo te definirías?
“Soy tranquilo, trato de colaborar con los demás”.
¿Qué no te parece?
“Que se aprovechen, que a quienes uno les ayuda después te quieran afectar, hacerte una mala jugada”.
¿Rencoroso?
“No soy un amargado”.
¿Has ayudado a los demás?
“En términos globales sí. Desde que estaba en Barricada llegaba mucha gente y siempre los apoyaba con material y orientándolos”.
¿Hay quienes se han quejado?
“Debe ser, pero no me lo manifiestan. Sin embargo, hay quienes dicen que soy egoísta, que no me gusta compartir, por ejemplo, ciertos datos en el libro. Si puedo doy la mano. Lo que pasa es que soy celoso de lo que me cuesta”.
¿Tú verdadera pasión?
“Las marcas, hazañas, los tiempos porque hay conexión con las ciencias sociales, porque forman parte de la historia. Recordemos que no hay futuro sin pasado”.
¿Tu selección como el Mejor del 2000?
“Llegó tarde porque tuve otros años mejores. Por ejemplo en 1994 cuando hice dos publicaciones: el libro de los récords y la guía del Campeonato Mundial de Béisbol Aficionado”.
¿Tu defecto?
“Que no tengo temor a nadie en decirle la verdad”
¿Amaste Barricada?
“En cierto momento y en medio de que nunca me hicieron un reconocimiento”
¿Tu mérito en el 2000?
“Hacer un periodismo más critico constructivamente. Dicen que me fue bien por la ventaja de trabajar con Carlos García, por tener la primicia a la orilla, pero a él cuesta sacarle algo”.
¿Ahora defensor de Carlos?
“De las posiciones que son reales”
¿Entonces, carlista?
“A medias. Hay cosas en las que no estamos de acuerdo. Lo que ocurre es que se ha vuelto más conciliador. Por ejemplo, en el caso de su acercamiento con Julio Rocha por la institución”.
¿Algo pendiente?
“Todos tenemos una misión en la tierra y sé que la mía es dejar algo a las nuevas generaciones”.
¿Y el Volkswagen”?
“Voy a cambiarlo por uno moderno, quizá por un modelo “Golf”. Creo que debe descansar después de 27 años de trabajo”.
Nosotros también creemos que Marubo debe darse una pausa y celebrar este sábado durante la ceremonia de premiación de la ACDN luego de 20 años de ejemplar labor.
Semblanza
– Nombre: Martín Nicolás Ruiz Borge
– Edad: 43 años
– Ocupación: Periodista Deportivo
– Hobby: Coleccionar
– Personajes: Mahatma Gandhi y Rubén Darío
– Aspiraciones: Publicar el Almanaque Deportivo de Nicaragua.